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El poeta puede

El poeta puede ver el beso medio lleno o medio vacío El poeta lima El poeta lame El poeta no tiene lema El poeta le busca todas las vueltas a Roma rema que te rema rima que te rima de ramo en ramo El poeta puede volar por los aires y estrellarse en el cielo. Acaso entonces se da cuenta: su poema ha llegado a su ocaso.

Trece febreros y dos días

Han pasado trece febreros. Trece febreros y dos días. El invierno era entonces distinto. Más largo, más frío. Yo era un joven de secano que buscaba mensajes en el mar. Hoy, trece febreros y dos días después sé que no hay guaridas para náufragos y que no hay náufrago que no busque, alguna vez, una guarida.

Ver-SOS

El año pasado participé en un Concurso Internacional de Micro-poesía. Había que presentar 3 poemas breves. Nunca me respondieron ni hubo fallo alguno. Por desgracia, estos ver-SOS no han caducado. Al contrario, se les han sumado la nieve, el frío y más abandono. El tuyo, el mío. El de muchos, mirando hacia otro lado. I El inframundo Tú aún no lo sabes pero acabas de nacer y te llamas Sísifo. Este lugar hostil hecho de lluvia y barro es y no es tu casa. II Vida oscura Mira hacia arriba y ve la luna llena mira hacia abajo y ve sus manos vacías, sus pies descalzos. Es de noche todo el día. III Diccionario de miedos de un niño sirio Bombas, sonido y ruido de Mar-lluvia-río, agua de Tiendas, campamento de Tren, vías de Barro, suelos y caminos de Espinas, vallas de

El Capitán Nemo

En la casa de mis abuelos se escondía el Nautilus. Recuerdo ahora, muchos años después, aquellas cintas Betamax y el viejo vídeo gracias al cual Omar Sharif aparecía en la pantalla del televisor convertido en el Capitán Nemo. Yo entonces no sabía quién era Omar Sharif, pero sí que alucinaba con las aventuras del Capitán Nemo sumergido en las profundidades del mar, al mando de aquel fantástico submarino. Sentía una mezcla de admiración, miedo y curiosidad hacia el personaje, hacia sus aventuras. Mejor dicho, eso es lo que creo hoy que sentía en aquel momento. La música inicial era hipnotizadora y ha llegado hoy con un billete de regreso a mi infancia. ¿Estaba ahí el espíritu de mi germen viajero? ¿En esa mezcla de curiosidad y cobardía? ¿En querer mirar y esconderse al mismo tiempo? La respuesta es, como la isla de Verne, misteriosa. Y me gustaría mucho conocerla, pero no me atrevo a responderla. https://www.youtube.com/watch?v=6jVEOlPVRWM

Constelación KTM

Por las noches hay perros con la mirada azul solo la luz de sus ojos desafía a la oscuridad de las calles de este valle, -ciudad de ciudades- que duerme, sueña y despierta rodeado de montañas fugaces que, como estrellas, aparecen y desaparecen según los deseos de las nubes.

Immundus

“...Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada. Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos” (Eduardo Galeano) En qué momento decidieron que el camino adecuado era el incorrecto y que, escogieras la mano que escogieras, nunca adivinarías dónde está la moneda. ¿O es que era otro el juego? Piedra, papel y tijera. Es una partida macabra en cualquier caso porque ganan siempre los malos menos cuando eres tú el malo. Entonces también te toca perder a ti.

Instantánea nocturno-sonora de verano en Katmandú

Los aviones vuelan por la noche en Katmandú como si volaran más cerca todavía de lo que vuelan. Los cláxones suenan por la noche en Katmandú Como si sonaran más cerca todavía de lo que suenan. Los perros ladran por la noche en Katmandú como si ladraran más cerca todavía de lo que ladran. Las ranas croan por la noche en Katmandú como si croaran más cerca todavía de lo que croan. Los grillos grillan por la noche en Katmandú como si grillaran más cerca todavía de lo que grillan. La lluvia cae por la noche en Katmandú como si cayera más cerca todavía de lo que cae.

La papelera

Tenía 15 años y todas las hojas eran mías de los cuadernos, todas y todos los poemas eran míos de granos de espinillas, todos y mías eran las antologías todas bolas de papel, todas

Once

Una vez el mar Una vez Martina Una vez Ulises Una vez el viaje Una vez el misterio Una vez las ciudades Una vez el tiempo Una vez los latidos Una vez la revolución Una vez el amor Una vez y siempre, la poesía. "Once" en inglés significa "una vez" Once son los años que cumple "El primer atún de Ulises" desde que, una vez, comencé a escribir.

Inspiración

Hoy como todos los días he reservado el tiempo necesario para no hacer nada de nada (Raymond Carver). Quiero escribir, al menos, un poema como Raymond Carver, sentarme delante de un cuaderno a perder mi tiempo con la vanidad precisa y el deseo de que tú también pierdas parte del tuyo, lo lamentes después y lances desconsolado un grito de rabia que silencie el aullido de Alan Ginsberg. Grita de rabia por no encontrar esos versos limpios y escogidos rimados con maestría, pronunciados y leídos con delicadeza. Aquí no. Esto es un bosque enmarañado de palabras elegidas al azar por aquello que Breton vino a llamar escritura automática; una melodía desacorde, sin ritmo que nada tiene que ver con el acierto y la virtud del bueno de Ludovico. ¿O de verdad piensas que esto es algo que yo he reflexionado? No creo que llegues a ser tan iluso. No busques aquí la gran belleza, Sorrentino. No la busques. No está. Esto es un abuso de la tinta sobre el papel. Palabras que desvirgan...

Los milagros

Frente a la panadería las mujeres venden aguacate al hombre blanco de barba y pelo largo que soy yo Piensan las mujeres que me parezco a Jesucristo, me lo dicen entre risas mientras colocan en una bolsa pequeña, transparente, azul y blanca los tres aguacates que voy a comprar para abrirlos después y untarlos en varios de bollos de pan que serán míos en breve por ciento cincuenta kwanzas Me digo a mí mismo que no soy ningún dios, que este lugar no entiende de milagros, que aquí la multiplicación de pan por pan casi siempre es cero y que la moneda con nombre de río de un país que llora oro negro no sabe convertirse en pez.

El náufrago fantasma

“La puerta del sueño parece cerrada para siempre” (Octavio Paz en “Las peras del olmo”) Náufrago fantasma, solo el olvido parece recordarte. Se ríe en tu cara la muerte dejándote vagar sin timón por esta vida que no es vida para ti. Equilibrista de la nada, apenas un hilo invisible te sostiene y maldito ese hilo, a la dignidad ajeno, que te mantiene en pie por las calles de Cuito. Un día tras otro es igual al siguiente en una espiral monótona, salvaje, diabólica. ¿Y la noche? La noche es siempre una parada de autobús abandonada donde ardes, sin que el fuego te queme, en el infierno que te habita.

Ecuación de segundo grado (in) completa

Escuela en ruinas de la aldea de Canana, municipio de Camacupa. Angola, Octubre 2015. Foto: Alfon Cobo Una mañana de lluvia intermitente de octubre. Los estudiantes no están. No hay mesas. No hay sillas. Es la escuela. Vacía y triste. En la pizarra resiste todavía la última lección de Matemáticas. No se escucha a la maestra hablar entre las cuatro paredes de adobe. Tampoco el coro de voces infantiles. Solo a veces las gotas de lluvia sobre el techo de uralita rompen el silencio inmenso. PD: Visité la aldea de Canana el pasado mes de Octubre. La Administradora de Camacupa, municipio al que pertenece esta aldea, inauguraba allí una cantina que tiene como objetivo mejorar las condiciones de vida de sus habitantes, agricultores en su gran mayoría. Durante el acto de inauguración, un joven soba (autoridad tradicional angoleña) pidió la palabra. Le contó a la Administradora que la pequeña escuela de su aldea está a punto de caerse y que los niños no pueden ir a clase. E...

Nhaneca

Chibia, provincia de Huila-Angola. Septiembre 2015. Foto: Alfon Cobo Vengo de una tribu blanca del sur de Europa, Nací al lado de un río que se llama Guadalquivir porque un día, de otro siglo, así lo quisieron nombrar los árabes. Ellas pertenecen a una tribu negra del sur de África, Nacieron cerca del río Cunene, entre Namibia y Angola. Desconozco quién puso ese nombre al río y por qué lo bautizó así. Ahora estamos juntos en un espacio pequeño de Chibia, una pequeña ciudad de la provincia de Huila. Ellas acaban de bailar. Yo acabo de sacar la cámara. Nos regalamos una colección de miradas extrañas y curiosas. Yo miro sus peinados, sus pechos desnudos y caídos, su ropa. Supongo que ellas miran mi piel blanca, mi barba, mi ropa. Les pregunto, con un gesto, si puedo disparar. Una de ellas me mira y sonríe. La tribu "Nhaneka" agrupa a un conjunto de etnias agropastoras del suroeste de Angola. Viven a lo largo del curso del río Cunene y la mayor...

El Hotel Girao

Fachada del Hotel Girao. Cuito, Angola. Julio 2015. Foto: Alfon Cobo. Cada vez que pasaba frente al Hotel Girao me detenía a mirar sus heridas, me gustaba imaginar sus historias de antes, durante y después de la guerra, hacerme preguntas sobre las historias de vida y de muerte que sucedieron en sus habitaciones y desde sus habitaciones: secretos, amores, reuniones, infidelidades, soledad, crímenes, traiciones, encuentros, desencuentros… ¿cómo era la vida de los huéspedes y trabajadores del hotel en la antigua Silva Porto? ¿serían los trabajadores esclavos de los colonos portugueses? ¿o fueron felices y abrían con orgullo la puerta a los clientes del hotel? ¿y cuando estalló la guerra, qué pasó? ¿en qué momento fue tomado el hotel? ¿Por qué bando? ¿Quién asesinó desde sus ventanas? ¿Quién fue asesinado? Está claro que, durante la guerra, el horror y la muerte se quedaron con la mejor habitación, con las mejores vistas. Es probable que, tras la guerr...

Demasiado altos

Es muy temprano y debe elegir a un viajero rápido. Así entra cada mañana en el tren. No tiene billete ni abono. Es un fantasma. Un fantasma negro. Esta mañana ha logrado colarse detrás de una joven universitaria con mucha prisa. El fantasma atraviesa los pasillos del tren. No tiene papeles y aquí trabaja buscándolos. Es muy bajito. A veces, los periódicos que recoge para malvivir están demasiado altos. Relato no premiado en el IX Certamen relatos cortos 'El tren y el viaje' de Cercanías Renfe, correspondiente al año 2015. El relato no podía superar las 99 palabras. Está basado en hechos reales.

Malana

Solo puedo imaginar tu infierno, 16 años, la mina, el comercio con el oro y un jefe tirano que lo envenena todo por unas miserables pepitas. Es el azar quien pone ahora frente a mí tu sonrisa inocente, congelada ocho años (o más) en el calor de Uagadugú. Yo apenas he podido enseñarte con la yema de mis dedos, sílaba a sílaba, algo que tú ya sabes: si gue to do rec to, amigo. En cambio, has sido tú quien me ha enseñado el secreto de la tierra de los hombres íntegros. Bilifu, hasta pronto. Espero que la vida te devuelva toda la suerte que te debe. (Malana y Bilifu quieren decir "hola y adiós", respectivamente en el dialecto "mossi" de Burkina Faso) Estos versos van dedicados a quien me enseñó estas palabras.

Drácula ha muerto

El castillo de Transilvania es hoy un lugar lleno de luz. Es una luz clara, llena de muerte. Salió a pasear el vampiro. Una gitana rumana quiso leerle la mano. Hay varias hipótesis de lo que pasó después. Algunos dicen que el conde, un tanto adormilado, le hizo la cruz provocando un suicidio instantáneo e involuntario. Otros cuentan que la gitana, harta de que le metieran cuello, le echó un mal de ajo. Los más románticos sospechan que la gitana y el conde mantenían una bonita y secreta historia de amor. Han aparecido dos notas: una en un puente, escrita a sangre y tinta que dice "me dejaste en la estacada"; la otra, es una nota de prensa que reza: Drácula ha muerto. Descansa en paz, Cristopher Lee.

Partido de vuelta

He tirado a puerta varias veces y el verso ha dado en el larguero, la idea ha golpeado en el poste y se ha perdido por la línea de fondo. Lo he vuelto a intentar, pero me pitan siempre fuera de juego, bolígrafo sin tinta mal posicionado. Doble amonestación para las musas. El árbitro enseña tarjeta roja. Cuatro partidos de sanción para la inspiración. Con uno menos, me lanzo al ataque. Ya no hay nada que perder. Un último centro al área, a lo mejor hay opciones para alguna rima desde el punto de penalty. Once metros por delante, asonante o consonante. ¿Habrá minutos de descuento, partido de vuelta, una repesca?