Ir al contenido principal

Ver-SOS



El año pasado participé en un Concurso Internacional de Micro-poesía. Había que presentar 3 poemas breves. Nunca me respondieron ni hubo fallo alguno. Por desgracia, estos ver-SOS no han caducado. Al contrario, se les han sumado la nieve, el frío y más abandono. El tuyo, el mío. El de muchos, mirando hacia otro lado.

I El inframundo

Tú aún no lo sabes
pero acabas de nacer
y te llamas Sísifo.
Este lugar hostil
hecho de lluvia y barro
es y no es tu casa.

II Vida oscura

Mira hacia arriba
y ve la luna llena
mira hacia abajo
y ve sus manos vacías,
sus pies descalzos.
Es de noche todo el día.

III Diccionario de miedos de un niño sirio

Bombas, sonido y ruido de
Mar-lluvia-río, agua de
Tiendas, campamento de
Tren, vías de
Barro, suelos y caminos de
Espinas, vallas de



Comentarios

Entradas populares de este blog

Facebook

Veo en un pequeño recuadro
que ahora eres amiga de
Brian y Marcella
y que a las nueve de este otoño
irás a beber melancolía
de once grados con Luis.

Descubro que te gusta
pisar los charcos
cuando llueve
y que detestas los inviernos
en abril.

Aunque ya no hablo contigo,
conozco tu ciudad actual
y recuerdo cuál fue tu origen,
que cumples años en diciembre
y te gusta prender fuego
al calendario si te arrastra
la nostalgia en primavera.

Últimamente has viajado a Lisboa,
intuyo que te mecen los tranvías
y te seducen los viejos cafés
color sepia.
Lo sé por tu fotografía
en aquella calle de Bruselas,
donde Magritte fumaba en pipa dorada.

Sueles cambiar de cara a menudo,
me divierten tus gafas de sol
en noviembre
y disfruto con tu colección de sonrisas
o el último vestido azul
que guardas en tu perfil.

Vuelves a estar soltera,
aunque te acompañan ciento veinte
comentarios por debajo
dándote ánimos
y diciendo que él era un idiota.

Aún tiritas cuando alguien te habla
del pasado.
Por eso has borrado mi felicitación
de cumpleaños
y ha…

Instantánea nocturno-sonora de verano en Katmandú

Los aviones vuelan por la noche en Katmandú
como si volaran más cerca todavía
de lo que vuelan.

Los cláxones suenan por la noche en Katmandú
Como si sonaran más cerca todavía
de lo que suenan.

Los perros ladran por la noche en Katmandú
como si ladraran más cerca todavía
de lo que ladran.

Las ranas croan por la noche en Katmandú
como si croaran más cerca todavía
de lo que croan.

Los grillos grillan por la noche en Katmandú
como si grillaran más cerca todavía
de lo que grillan.

La lluvia cae por la noche en Katmandú
como si cayera más cerca todavía
de lo que cae.