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Entradas

De la madriguera

No entiendo su idioma, pero sus gestos lo dicen todo. Ha de estar muy enojada con su hijo. Se miran con desprecio, se echan en cara algo. No sé qué. El hijo, con un flequillo que le tapa casi por completo sus ojos rasgados, inicia un monólogo que nunca termina en diálogo. Él lleva una una enorme bolsa gris -no se puede ver lo que hay en su interior-. Ella lleva una carpeta y una libreta entre los brazos. Murmullos efímeros. Tengan cuidado. Pueden caerse entre coche y andén. -¿Me acompañas al médico? -Sí, claro. Pero después ven tú conmigo a esa tienda que está enfrente del kiosco de prensa de Callao. Les informamos que por una avería el servicio no se reestablecerá hasta dentro 5 ó 10 minutos. -Siempre igual ehh. No saben cómo jodernos ya. Nos despertamos a las seis de la mañana para ir a trabajar y sólo queremos llegar a casa a estas horas. -¡Pero ya corre, levántate! ¡Que nos la saltamos! ¡Es nuestra parada! Risas que se pierden. Tengan cuidado. Pueden caerse entre coche y andén. Una...

Lay your head down

Posa tu cabeza sobre mis hombros, Duérmete sobre mí y... mientras la corriente se lleva a los salmones, escápate mientras el bosque arde en silencio, llámame mientras los teléfonos comunican, susúrrame mientras se apaga lentamente ese cigarrillo, regresa

Bellecour

En la maleta de él hay un par de camisas lisas, un traje gris y dos cartas sin remite que nunca se atrevió a mandar. Además, en un pequeño bolsillo, lleva un diario donde se intuye cómo puede haber sido su vida desde el día en que se cerró la puerta de aquel metro. La maleta de ella pesa un poco más. Dos vestidos sin estrenar, la camiseta, recién planchada, que a él tanto le gustaba, una colección de zapatos y ropa interior de todos los colores. Ella no tiene diario, pero sí lleva todas las postales que un día él le regaló. La última de ellas no es una postal, sino una fotografía -impresa en sepia- de su hija jugando en la playa. El año que viene cumplirá nueve años. Amanece una mañana de abril. No son ya los mismos que fueron, pero decidieron arriesgarse a pesar de que muchos años se empeñaron en separarlos. Es un día lluvioso. Se mojan sus sentidos. Florecen los sin sentidos. Dejan las maletas en las habitaciones reservadas de hoteles clandestinos. La cita es en el aeropuerto a las d...

Aunque escueza y duela

El otro día leía en un suplemento dominical un artículo de Rosa Montero, del cual secuestré una frase para meterla en mi guarida de náufragos. Me pareció tan contundente, tan verdadera. A la siguiente semana, en este mismo suplemento, ella (siempre ella) volvió a aparecer. Esta vez estaba escondida en un crucigrama. El crucigrama me recordó que tú fuiste y serás siempre mi primera chica Bond. "¿Qué es mejor, querer tanto a alguien y perderlo, o no haber tenido una relación así y, por consiguiente, no sufrir? Cada cual que escoja. Yo, personalmente, prefiero la vida, aunque escueza y duela", por Rosa Montero ..y yo también.

Viajeros al tren

Otro año que se va, pero muchas estaciones aún a las que llegar.