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Aunque escueza y duela



El otro día leía en un suplemento dominical un artículo de Rosa Montero, del cual secuestré una frase para meterla en mi guarida de náufragos. Me pareció tan contundente, tan verdadera. A la siguiente semana, en este mismo suplemento, ella (siempre ella) volvió a aparecer. Esta vez estaba escondida en un crucigrama. El crucigrama me recordó que tú fuiste y serás siempre mi primera chica Bond.

"¿Qué es mejor, querer tanto a alguien y perderlo, o no haber tenido una relación así y, por consiguiente, no sufrir? Cada cual que escoja. Yo, personalmente, prefiero la vida, aunque escueza y duela", por Rosa Montero

..y yo también.

Comentarios

AnadelRocio ha dicho que…
Yo también ;-)
ka ha dicho que…
y yo!

es muy buena frase, siempre hay que arriesgarse, que quien no se arriesga no gana.

un besazo
soleil ha dicho que…
Lindo blog

recomenzar.blogspot.com
Sanshiro ha dicho que…
hola hola, me gusto mucho tu blog (disculpa que te tutee pero me senti identificado, espero no molestar) los contenidos son buenos y el diseño muy limpio e interezante, veo que le haz puesto mucha galleta a tu trabajo, te tengo una propuesta, he visto que estas inscrito en los premios 20blogs y la verdad no veo que tengas votos, tal como estoy yo jejeje, asi no tendremos posibilidad, te parece si me das un voto y yo uno a ti?? seria buen intercambio, mucha suerte y que gane el mejor, pasa a mi blog para avisar y para que pueda votarte, vale?? el boton esta aqui en mi blog http://blog.alamedianoche.com o si lo prefieres tambien entra directamente a la direccion http://www.20minutos.es/premios_20_blogs/busqueda/sanshiro/ y te da directo mi blog, tal vez asi tengamos mas posibilidades de ganar, por lo que veo si esta dificil n.n

salud y rock

atte. sanshiro
JP ha dicho que…
hola! Pase por aki, muy bueno tu Blog te dejo un voto.
Julián Carax ha dicho que…
Os agradezco la visita a los nuevos buceadores de este mar, que no debe estar nunca en calma. Vuestros comentarios lo hacen bravo, le dan vida.

Besos y abrazos. Gracias por pasar por aquí Ka, Soleil, Sanshiro y JP. Espero veros por aquí a menudo. Yo también prometo navegar por vuestras letras.
atemporal ha dicho que…
qué alegría ver que julián carax escribe de nuevo...

siento no haber avisado de la mudanza ;)

besos amigo
Bohemia ha dicho que…
Como me gusta esta Montero...yo también me decanto por vivir y sentir, aunque duela...

Un saludo
Beluka ha dicho que…
Que escueza y que pinche. De haberse hecho heridas es de lo que se aprende, al fin y al cabo. Y si no han escocido no sentimos que se curen.
Besiños, artista. Mierda, ya casi es viernes.

Entradas populares de este blog

Facebook

Veo en un pequeño recuadro
que ahora eres amiga de
Brian y Marcella
y que a las nueve de este otoño
irás a beber melancolía
de once grados con Luis.

Descubro que te gusta
pisar los charcos
cuando llueve
y que detestas los inviernos
en abril.

Aunque ya no hablo contigo,
conozco tu ciudad actual
y recuerdo cuál fue tu origen,
que cumples años en diciembre
y te gusta prender fuego
al calendario si te arrastra
la nostalgia en primavera.

Últimamente has viajado a Lisboa,
intuyo que te mecen los tranvías
y te seducen los viejos cafés
color sepia.
Lo sé por tu fotografía
en aquella calle de Bruselas,
donde Magritte fumaba en pipa dorada.

Sueles cambiar de cara a menudo,
me divierten tus gafas de sol
en noviembre
y disfruto con tu colección de sonrisas
o el último vestido azul
que guardas en tu perfil.

Vuelves a estar soltera,
aunque te acompañan ciento veinte
comentarios por debajo
dándote ánimos
y diciendo que él era un idiota.

Aún tiritas cuando alguien te habla
del pasado.
Por eso has borrado mi felicitación
de cumpleaños
y ha…

Abuelo Paco

En memoria de mi querido abuelo Paco,
que se marchó hace 24 años.


Siete años
y era invierno.
Yo aún no lo sabía.
Con esa edad
nadie te enseña
a escribir
la palabra muerte.
Así que pinté
a mi abuelo en
un dibujo:
estaba rodeado
de sí mismo
y podía flotar
encima de las nubes.
Yo las pinté blancas,
sin saber
que era un día gris.
Hoy tengo ya memoria.
Puedo incluso perderla
o inventarla.
Yo recuerdo a un loco
con una bolsa de supermercado
en la cabeza.
También recuerdo a otro,
a las afueras del pueblo.
Cigarro en boca,
deambula entre la carretera
y los olivares.
Todo eso fue después,
cuando ya no estaba él.
Se me olvida el día
en que empecé a andar,
pero todavía sé mirar de pequeño
y levantar la cabeza
para ver personas grandes.
Yo te encuentro así, abuelo.

Trece febreros y dos días

Han pasado trece febreros.
Trece febreros y dos días.
El invierno era entonces distinto.
Más largo,
más frío.
Yo era un joven de secano
que buscaba mensajes en el mar.
Hoy,
trece febreros y dos días después
sé que no hay guaridas para náufragos
y que no hay náufrago
que no busque,
alguna vez,
una guarida.