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"Busco cuerpo donde vivir"

A ti, que empiezas por donde acabas

Propongo habitar tu cuerpo,
ser el inquilino que se pierda
en todas tus habitaciones.

Quiero tus lugares con más luz,
las mejores vistas exteriores,
pero también tus rincones
más oscuros,
esos en los que poder perderse
en las tardes de invierno
-cuando es necesario entrar en calor-.

Propongo pagarte el alquiler
con besos, caricias,
con sábanas revueltas
y camas movedizas.

La fianza será mi complicidad,
vayan mis versos
como primera mensualidad.

Devuélveme una sonrisa
como acuse de recibo
y mañana mismo estaré en ti.

Comentarios

crisálida ha dicho que…
muy bonito,
como también el anterior
-mi silencio, tu nostalgia-
es muy grande
Beluka ha dicho que…
Precioso, una oportunidad inmobiliaria que no debes dejar escapar :)
Réquiem por Amor ha dicho que…
Me acordé de tí y me encuentro esta joya. Acabo de escribir poesía por primera vez en mucho tiempo. Y ahora me voy encantado a la cama. Un saludo

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Veo en un pequeño recuadro
que ahora eres amiga de
Brian y Marcella
y que a las nueve de este otoño
irás a beber melancolía
de once grados con Luis.

Descubro que te gusta
pisar los charcos
cuando llueve
y que detestas los inviernos
en abril.

Aunque ya no hablo contigo,
conozco tu ciudad actual
y recuerdo cuál fue tu origen,
que cumples años en diciembre
y te gusta prender fuego
al calendario si te arrastra
la nostalgia en primavera.

Últimamente has viajado a Lisboa,
intuyo que te mecen los tranvías
y te seducen los viejos cafés
color sepia.
Lo sé por tu fotografía
en aquella calle de Bruselas,
donde Magritte fumaba en pipa dorada.

Sueles cambiar de cara a menudo,
me divierten tus gafas de sol
en noviembre
y disfruto con tu colección de sonrisas
o el último vestido azul
que guardas en tu perfil.

Vuelves a estar soltera,
aunque te acompañan ciento veinte
comentarios por debajo
dándote ánimos
y diciendo que él era un idiota.

Aún tiritas cuando alguien te habla
del pasado.
Por eso has borrado mi felicitación
de cumpleaños
y ha…

El poeta puede

El poeta puede ver el beso
medio lleno o medio vacío
El poeta lima
El poeta lame
El poeta no tiene lema
El poeta le busca todas las vueltas a Roma
rema que te rema
rima que te rima
de ramo en ramo
El poeta puede volar por los aires
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Acaso entonces se da cuenta:
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El Capitán Nemo

En la casa de mis abuelos se escondía el Nautilus. Recuerdo ahora, muchos años después, aquellas cintas Betamax y el viejo vídeo gracias al cual Omar Sharif aparecía en la pantalla del televisor convertido en el Capitán Nemo. Yo entonces no sabía quién era Omar Sharif, pero sí que alucinaba con las aventuras del Capitán Nemo sumergido en las profundidades del mar, al mando de aquel fantástico submarino. Sentía una mezcla de admiración, miedo y curiosidad hacia el personaje, hacia sus aventuras. Mejor dicho, eso es lo que creo hoy que sentía en aquel momento. La música inicial era hipnotizadora y ha llegado hoy con un billete de regreso a mi infancia.

¿Estaba ahí el espíritu de mi germen viajero? ¿En esa mezcla de curiosidad y cobardía? ¿En querer mirar y esconderse al mismo tiempo? La respuesta es, como la isla de Verne, misteriosa. Y me gustaría mucho conocerla, pero no me atrevo a responderla.

https://www.youtube.com/watch?v=6jVEOlPVRWM