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A modo de presentación, buscando el atún más grande




Inicio mi navegación surcando los mares virtuales. Buscaré desde aquí, como Ulises Adsuara, el mejor atún para Martina. Daré la vuelta al mundo hasta volver a ella.

Comentarios

Antonio Fdez ha dicho que…
Querido amigo Pati...ahora en el pellejo de Julián Carax..darte la bienvenida y la enhorabuena por la creación de este rincón de la reflexión, éste ahora si...''tu minimundo virtual'' donde quedarán reflejadas todas esas ''cosas'' indescriptibles que pasan por la mente de un privilegiado en la escritura de la abstracción como eres tú.

Pocos son los dotados con este arte de escritura, que al leer estos escritos te hacen pensar...detenerte en el tiempo y no ver el paso de las agujas del reloj...momentos que ayudan a sobreponerse en los malos momentos...o bien a hundirte un poco más pensando en ellos...pero si algo hay que valorar de tus escritos...es la capacidad de producir sentimientos.

Y si juntos nos hemos embarcado en la caza de tan ansiado atún...a toda vela...rumbo a estribor...y suerte con la pesca...y recuerda que después de una tempestad...siempre llega la calma.

PD: Mejor caza una ballena que hay mas carne pa' repartir
F.G ha dicho que…
Vi partir dos barcos rumbo a alta mar. Allí nos veremos al mediodía en medio del antes y el después de cualquier pasar de días. Mientras tanto, vigilando la tormenta estad ambos dos atentos a mis señales de humo que salen de un perol cundido de piojos de mis ropas sucias tan grandes como croquetas; que es lo que representa el ancho mar de aceite cuando fríe nuestros barcos, poco a poco, hiriendolo, una a una, hasta la última que mata. Irnos a pique, sí, pero con la velas puestas, de luz, y de viento.

Hasta cuando sea.

...y buen viaje señor Julián, que tu nave no sólo sea medio de transporte sino refugio de marineros en los cofres donde guardas tus palabras. Monedas de cambio de las mentes que de este modo pagamos nuestro "días de borrasca, vísperas de resplandores" (como dice la canción)

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Veo en un pequeño recuadro
que ahora eres amiga de
Brian y Marcella
y que a las nueve de este otoño
irás a beber melancolía
de once grados con Luis.

Descubro que te gusta
pisar los charcos
cuando llueve
y que detestas los inviernos
en abril.

Aunque ya no hablo contigo,
conozco tu ciudad actual
y recuerdo cuál fue tu origen,
que cumples años en diciembre
y te gusta prender fuego
al calendario si te arrastra
la nostalgia en primavera.

Últimamente has viajado a Lisboa,
intuyo que te mecen los tranvías
y te seducen los viejos cafés
color sepia.
Lo sé por tu fotografía
en aquella calle de Bruselas,
donde Magritte fumaba en pipa dorada.

Sueles cambiar de cara a menudo,
me divierten tus gafas de sol
en noviembre
y disfruto con tu colección de sonrisas
o el último vestido azul
que guardas en tu perfil.

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aunque te acompañan ciento veinte
comentarios por debajo
dándote ánimos
y diciendo que él era un idiota.

Aún tiritas cuando alguien te habla
del pasado.
Por eso has borrado mi felicitación
de cumpleaños
y ha…

El poeta puede

El poeta puede ver el beso
medio lleno o medio vacío
El poeta lima
El poeta lame
El poeta no tiene lema
El poeta le busca todas las vueltas a Roma
rema que te rema
rima que te rima
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El poeta puede volar por los aires
y estrellarse en el cielo.
Acaso entonces se da cuenta:
su poema ha llegado a su ocaso.

El Capitán Nemo

En la casa de mis abuelos se escondía el Nautilus. Recuerdo ahora, muchos años después, aquellas cintas Betamax y el viejo vídeo gracias al cual Omar Sharif aparecía en la pantalla del televisor convertido en el Capitán Nemo. Yo entonces no sabía quién era Omar Sharif, pero sí que alucinaba con las aventuras del Capitán Nemo sumergido en las profundidades del mar, al mando de aquel fantástico submarino. Sentía una mezcla de admiración, miedo y curiosidad hacia el personaje, hacia sus aventuras. Mejor dicho, eso es lo que creo hoy que sentía en aquel momento. La música inicial era hipnotizadora y ha llegado hoy con un billete de regreso a mi infancia.

¿Estaba ahí el espíritu de mi germen viajero? ¿En esa mezcla de curiosidad y cobardía? ¿En querer mirar y esconderse al mismo tiempo? La respuesta es, como la isla de Verne, misteriosa. Y me gustaría mucho conocerla, pero no me atrevo a responderla.

https://www.youtube.com/watch?v=6jVEOlPVRWM