Ir al contenido principal

Lecciones de puntuación


(Experimentando con los ,:;¿?¡!-... sin escribirlos, sin escribirte, pero escribiéndolos, pero escribiéndote) Suena la música de los misterios de fondo y es otoño.

Tu boca
punto y coma

Nuestros diálogos
entre paréntesis

Mis celos
punto y aparte

Tu cuerpo
coma
coma
coma
punto y seguido

Tus pechos
dos puntos

El camino a tus caderas
exclamación

La caricia desbocada
salirse del guión

Nuestro futuro
interrogación
puntos suspensivos

El poema que escribo
punto y final

Comentarios

Miguel Cobo ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Miguel Cobo ha dicho que…
Como diría Mc Luhan, el signo es el mensaje. Espero que tu punto y final sea tan sólo un punto y aparte.

Un abrazo, mon fils

Entradas populares de este blog

El poeta puede

El poeta puede ver el beso
medio lleno o medio vacío
El poeta lima
El poeta lame
El poeta no tiene lema
El poeta le busca todas las vueltas a Roma
rema que te rema
rima que te rima
de ramo en ramo
El poeta puede volar por los aires
y estrellarse en el cielo.
Acaso entonces se da cuenta:
su poema ha llegado a su ocaso.

Mañana iremos todos juntos a comer croquetas

Estaba en Madrid. Tenía un trabajo bonito y mal pagado. Vivía rodeado de libros, de viejas y de nuevas historias. Esa tarde era un parque y primavera. Una llamada cerró el parque y nubló el cielo. No quiero escribir aquí sobre las lágrimas que recorrieron aquel trayecto de vuelta a casa. Me niego.

Yo escribo aquí sobre el río de generosidad que se desbordaba siempre a tu paso. Me gustaría hablar también de la lluvia. En tu casa diluviaban besos. Yo he crecido regado por tu cariño y tu alegría.

Han pasado seis años y tu río no se seca porque siempre llueves, abuela.

Me gustaría mucho decirte que soy feliz y que mañana, después de misa con zapatos nuevos, iremos todos juntos a comer croquetas.





Tarde de frío

El domingo tirita
cuando se hace de noche
y sabe que su tiempo aquí se acaba.

Bicicletas de invierno
reclaman su condición de juguete de verano
y las manos en el manillar
suplican guantes a Dios.

La lluvia
se presenta en la escena
sin tarjeta de invitación.
La dejan pasar
a pesar de eso.

No hay manual para calles mojadas
cansadas de asfalto
ni instrucciones para sortear
charcos.

Pedales y frenos.
Luces.
Intermitentes.

Algún día el viento
te dirá algo.