Ir al contenido principal

Asesinato de un joven poeta

"La afirmación de la vida no puede ir sin el pensamiento de la muerte, sin la atención más vigilante, responsable, incluso sitiadora, obsesionada de este final que no llega a llegar" (Jaques Derrida)



Te arrebataron la vida,
de madrugada.

Te arrebataron la vida,
a cuchilladas.

Te arrebataron la vida,
Salvador.

No te conozco, joven poeta,
pero sé que te arrebataron la vida
inesperada
injusta y
vilmente
un jueves,
de madrugada,
a cuchilladas,
por una puta bicicleta.

Salvador, se salvaron tus versos.
Te escribo en presente, porque así
te leerán ahora y siempre.

(Hanoi, 2 de octubre de 2011)

El joven poeta valenciano Salvador Iborra (33 años) murió acuchillado por dos ladrones de bicicletas la madrugada del jueves pasado. Ocurrió en la puerta de su casa, en el barrio Gótico de Barcelona. Yo no lo conocía.
http://www.elpais.com/articulo/espana/asesinato/poeta/elpepiesp/20111002elpepinac_16/Tes

Como dice una de las notas que han dejado en la puerta de su casa, junto a velas, rosas y claveles, "supongo que este es el libro de condolencias de un poeta del siglo XXI": salvadoriborra.blogspot.com. Descanse en paz.

Este es un poema que le escribió ayer mismo Antonio Casares

Salvador iborra

Triste destino el suyo, tristísimo
vivir en una época en que valen
las cosas mucho más que los humanos.
Triste es tener que escribir estos versos
en recuerdo de alguien que no conozco
para dar testimonio de su muerte
y hablar de una absurda tragedia.
¿Quién le cantará ahora a la belleza?
Sólo escucho un largo lamento
de dolor en medio de la noche,
en la infinita soledad del mundo,
por el asesinato de un poeta.
Tenía la misma edad de Cristo,
tenía el mismo nombre: Salvador...

(Santander, 1 de octubre de 2011)

Comentarios

José Luis Día. "Chusé" ha dicho que…
Sobrecogido por tu trágico destino. No te conocimos, ahora a través de tu final, y de tus versos, mi corazón languidece por la tragedia. Vive para siempre, vive, Salvador.
Anónimo ha dicho que…
No conoci a Salvador,pero siento mucho su muerte.Primero que nada dar mi condolencias a su familia.Repugna que una persona (por llamarlo de alguna manera)decida sobre la muerte de otra y se convierta en verdugo.Tambien siempre asombra la distancia infima entre la vida y la muerte.Siento mucho su muerte.Queda su obra,sus versos,su espiritu.

Entradas populares de este blog

Facebook

Veo en un pequeño recuadro
que ahora eres amiga de
Brian y Marcella
y que a las nueve de este otoño
irás a beber melancolía
de once grados con Luis.

Descubro que te gusta
pisar los charcos
cuando llueve
y que detestas los inviernos
en abril.

Aunque ya no hablo contigo,
conozco tu ciudad actual
y recuerdo cuál fue tu origen,
que cumples años en diciembre
y te gusta prender fuego
al calendario si te arrastra
la nostalgia en primavera.

Últimamente has viajado a Lisboa,
intuyo que te mecen los tranvías
y te seducen los viejos cafés
color sepia.
Lo sé por tu fotografía
en aquella calle de Bruselas,
donde Magritte fumaba en pipa dorada.

Sueles cambiar de cara a menudo,
me divierten tus gafas de sol
en noviembre
y disfruto con tu colección de sonrisas
o el último vestido azul
que guardas en tu perfil.

Vuelves a estar soltera,
aunque te acompañan ciento veinte
comentarios por debajo
dándote ánimos
y diciendo que él era un idiota.

Aún tiritas cuando alguien te habla
del pasado.
Por eso has borrado mi felicitación
de cumpleaños
y ha…

El poeta puede

El poeta puede ver el beso
medio lleno o medio vacío
El poeta lima
El poeta lame
El poeta no tiene lema
El poeta le busca todas las vueltas a Roma
rema que te rema
rima que te rima
de ramo en ramo
El poeta puede volar por los aires
y estrellarse en el cielo.
Acaso entonces se da cuenta:
su poema ha llegado a su ocaso.

El Capitán Nemo

En la casa de mis abuelos se escondía el Nautilus. Recuerdo ahora, muchos años después, aquellas cintas Betamax y el viejo vídeo gracias al cual Omar Sharif aparecía en la pantalla del televisor convertido en el Capitán Nemo. Yo entonces no sabía quién era Omar Sharif, pero sí que alucinaba con las aventuras del Capitán Nemo sumergido en las profundidades del mar, al mando de aquel fantástico submarino. Sentía una mezcla de admiración, miedo y curiosidad hacia el personaje, hacia sus aventuras. Mejor dicho, eso es lo que creo hoy que sentía en aquel momento. La música inicial era hipnotizadora y ha llegado hoy con un billete de regreso a mi infancia.

¿Estaba ahí el espíritu de mi germen viajero? ¿En esa mezcla de curiosidad y cobardía? ¿En querer mirar y esconderse al mismo tiempo? La respuesta es, como la isla de Verne, misteriosa. Y me gustaría mucho conocerla, pero no me atrevo a responderla.

https://www.youtube.com/watch?v=6jVEOlPVRWM