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Sombras, testigos y espías

Hermanos López Diéguez,
Manuel Fuentes Bocanegra,
Isaac Peral,
José Laguillo,
Louis Chazette,
Jules Raulin,
General Margallo,
Saint-Denis,
Jules Besme,
Tablada

o

un alcalde y su hermano,
un torero,
un científico e inventor,
un periodista,
un arquitecto,
un profesor universitario,
un obispo parisino convertido en santo,
un desconocido,
un eco de un grupo musical.

Aunque aparentemente sois
sólo sustantivos propios y comunes
separados por una conjunción disyuntiva y
mezclados con artículos y comas,
en realidad sois sombras, espías, testigos
de mis tropiezos (con y sin cicatrices)
de mis dudas (resueltas y no resueltas),
de mis deseos (cumplidos y no cumplidos).
Sois el pasado, el presente y el futuro.
el pasado futuro, el futuro pasado,
el presente presente.

(26 años por estas calles, avenidas y plazas)

Comentarios

Beluka ha dicho que…
y tantos otros estamos orgullosos de ser público, aun con tanto menos intervencionismo

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El poeta puede

El poeta puede ver el beso
medio lleno o medio vacío
El poeta lima
El poeta lame
El poeta no tiene lema
El poeta le busca todas las vueltas a Roma
rema que te rema
rima que te rima
de ramo en ramo
El poeta puede volar por los aires
y estrellarse en el cielo.
Acaso entonces se da cuenta:
su poema ha llegado a su ocaso.

Mañana iremos todos juntos a comer croquetas

Estaba en Madrid. Tenía un trabajo bonito y mal pagado. Vivía rodeado de libros, de viejas y de nuevas historias. Esa tarde era un parque y primavera. Una llamada cerró el parque y nubló el cielo. No quiero escribir aquí sobre las lágrimas que recorrieron aquel trayecto de vuelta a casa. Me niego.

Yo escribo aquí sobre el río de generosidad que se desbordaba siempre a tu paso. Me gustaría hablar también de la lluvia. En tu casa diluviaban besos. Yo he crecido regado por tu cariño y tu alegría.

Han pasado seis años y tu río no se seca porque siempre llueves, abuela.

Me gustaría mucho decirte que soy feliz y que mañana, después de misa con zapatos nuevos, iremos todos juntos a comer croquetas.





Tarde de frío

El domingo tirita
cuando se hace de noche
y sabe que su tiempo aquí se acaba.

Bicicletas de invierno
reclaman su condición de juguete de verano
y las manos en el manillar
suplican guantes a Dios.

La lluvia
se presenta en la escena
sin tarjeta de invitación.
La dejan pasar
a pesar de eso.

No hay manual para calles mojadas
cansadas de asfalto
ni instrucciones para sortear
charcos.

Pedales y frenos.
Luces.
Intermitentes.

Algún día el viento
te dirá algo.