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Hipótesis sobre un ramo de flores


Hay un ramo de flores en las vías del metro de Cuzco. Permanece intacto desde hace unas dos semanas, ajeno a las idas y venidas. Son varias las hipótesis que se barajan en torno a él. Entre el murmullo de la gente, escucho a un joven decir: "el asunto está muy claro. Se trata de un suicida enamorado o de un enamorado
suicida".

Comentarios

Bohemia ha dicho que…
Quizás simplemente sea un enamorado con memoria que no olvidó a la persona que un día, no sé sabe como cayó a la vía...

Saludos
La Criticona ha dicho que…
Siempre es un gusto leerte.
Julián Carax ha dicho que…
Hola bohemia. Gracias por tus comentarios. ¿Te conozco personalmente? De cualquier modo, también me gustó tu hipótesis. y sí, los tranvías son evocadores. Besos
Julián Carax ha dicho que…
Criticona. Siempre es más gustoso que alguien diga que leerme es un gusto. Me alegro por ello. Besos
MaleNa ha dicho que…
Que bella imagen me llega con tus letras.

Ayssss los enamorados, los trenes y las flores siempre danzan a la par.

Te abrazo compañero.

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El poeta puede

El poeta puede ver el beso
medio lleno o medio vacío
El poeta lima
El poeta lame
El poeta no tiene lema
El poeta le busca todas las vueltas a Roma
rema que te rema
rima que te rima
de ramo en ramo
El poeta puede volar por los aires
y estrellarse en el cielo.
Acaso entonces se da cuenta:
su poema ha llegado a su ocaso.

Mañana iremos todos juntos a comer croquetas

Estaba en Madrid. Tenía un trabajo bonito y mal pagado. Vivía rodeado de libros, de viejas y de nuevas historias. Esa tarde era un parque y primavera. Una llamada cerró el parque y nubló el cielo. No quiero escribir aquí sobre las lágrimas que recorrieron aquel trayecto de vuelta a casa. Me niego.

Yo escribo aquí sobre el río de generosidad que se desbordaba siempre a tu paso. Me gustaría hablar también de la lluvia. En tu casa diluviaban besos. Yo he crecido regado por tu cariño y tu alegría.

Han pasado seis años y tu río no se seca porque siempre llueves, abuela.

Me gustaría mucho decirte que soy feliz y que mañana, después de misa con zapatos nuevos, iremos todos juntos a comer croquetas.





Tarde de frío

El domingo tirita
cuando se hace de noche
y sabe que su tiempo aquí se acaba.

Bicicletas de invierno
reclaman su condición de juguete de verano
y las manos en el manillar
suplican guantes a Dios.

La lluvia
se presenta en la escena
sin tarjeta de invitación.
La dejan pasar
a pesar de eso.

No hay manual para calles mojadas
cansadas de asfalto
ni instrucciones para sortear
charcos.

Pedales y frenos.
Luces.
Intermitentes.

Algún día el viento
te dirá algo.