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Tareas de la semana

Arreglar mi cuarto,
y olvidarme de ti.
Ir al banco, y olvidarme de ti.
Sacar dinero,
y olvidarme de ti.
Comprar comida y gel de ducha,
y olvidarme de ti.
Ir a la facultad,
y olvidarme de ti.
Acostarme en mi cama,
y olvidarme de ti
... y soñar, soñar sin ti

Comentarios

Lee M.Cob ha dicho que…
Arreglar tu cuarto,
y acordarme de ti.
Ir al banco, y acordarme de ti.
Ingresar dinero,
y acordarme de ti.
Comprar esto y lo otro,
y acordarme de ti.
Ir al Instituto,
y acordarme de ti.
Acostarme en mi cama,
y acordarme de ti
...y soñar, soñar contigo

(¡coño, si soy tu padre!)

"Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido"

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Veo en un pequeño recuadro
que ahora eres amiga de
Brian y Marcella
y que a las nueve de este otoño
irás a beber melancolía
de once grados con Luis.

Descubro que te gusta
pisar los charcos
cuando llueve
y que detestas los inviernos
en abril.

Aunque ya no hablo contigo,
conozco tu ciudad actual
y recuerdo cuál fue tu origen,
que cumples años en diciembre
y te gusta prender fuego
al calendario si te arrastra
la nostalgia en primavera.

Últimamente has viajado a Lisboa,
intuyo que te mecen los tranvías
y te seducen los viejos cafés
color sepia.
Lo sé por tu fotografía
en aquella calle de Bruselas,
donde Magritte fumaba en pipa dorada.

Sueles cambiar de cara a menudo,
me divierten tus gafas de sol
en noviembre
y disfruto con tu colección de sonrisas
o el último vestido azul
que guardas en tu perfil.

Vuelves a estar soltera,
aunque te acompañan ciento veinte
comentarios por debajo
dándote ánimos
y diciendo que él era un idiota.

Aún tiritas cuando alguien te habla
del pasado.
Por eso has borrado mi felicitación
de cumpleaños
y ha…

Trece febreros y dos días

Han pasado trece febreros.
Trece febreros y dos días.
El invierno era entonces distinto.
Más largo,
más frío.
Yo era un joven de secano
que buscaba mensajes en el mar.
Hoy,
trece febreros y dos días después
sé que no hay guaridas para náufragos
y que no hay náufrago
que no busque,
alguna vez,
una guarida.

El poeta puede

El poeta puede ver el beso
medio lleno o medio vacío
El poeta lima
El poeta lame
El poeta no tiene lema
El poeta le busca todas las vueltas a Roma
rema que te rema
rima que te rima
de ramo en ramo
El poeta puede volar por los aires
y estrellarse en el cielo.
Acaso entonces se da cuenta:
su poema ha llegado a su ocaso.