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Eros, responde



¿Qué suelo nos pisa?
¿Qué luz nos apaga?
¿Qué oscuridad nos duerme?
¿Qué besos nos atrapan?
¿Qué voz nos ahuyenta?
¿Qué sueños nos despiertan?
¿Qué cielo nos arrastra?
¿Qué cartas nos hieren?
¿Qué senderos nos pierden?
¿Qué recuerdos nos olvidan?
¿Qué música nos hipnotiza?
¿Qué verdad nos miente?
¿Qué aliento nos asusta?
¿Qué presente nos aleja?
¿Qué desierto nos atormenta?
¿Qué cristal nos acaricia?
¿Qué estaciones nos abandonan?
¿Qué hechizo nos condena?
¿Qué páginas nos evaporan?
¿Qué palabras nos silencian?
¿Qué azul nos nubla?
¿Qué verano nos congela?
¿Qué amor nos ahoga?

Instrucciones de lectura: Escucha los violonchelos de fondo, mientras Caetano Veloso habla de la visión del silencio, de un ángulo vacío, de una página sin letras, una carta escrita sobre un contorno de piedra y vapor. Amor, inútil ventana.

Comentarios

Miguel Cobo ha dicho que…
La respuesta está en el viento, como cantaba Bob.

http://www.youtube.com/watch?v=fGuNaAlTh_Q&feature=related

Abrazos, fils
Rodolfo Serrano ha dicho que…
Si pudiera saber...

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Trece febreros y dos días

Han pasado trece febreros. Trece febreros y dos días. El invierno era entonces distinto. Más largo, más frío. Yo era un joven de secano que buscaba mensajes en el mar. Hoy, trece febreros y dos días después sé que no hay guaridas para náufragos y que no hay náufrago que no busque, alguna vez, una guarida.

Receta para un poema

Un domingo nublado, que sea febrero y tú estés lejos. Tres canciones de Norah Jones, con el volumen no muy alto, para que sepa a complicidad. Una cucharada de invierno, pero pequeña. Tus dos fotos preferidas y una pizca de melancolía. Remover todo suavemente en una cama. Y calentar, calentar a fuego lento debajo de las sábanas. Puede que veinte minutos basten, eso ya depende del gusto de cada cual. Luego, si te apetece, añadir recuerdos con sal y pasear por el Retiro. Importante: no mezclar con alcohol ni humo.

El poeta puede

El poeta puede ver el beso medio lleno o medio vacío El poeta lima El poeta lame El poeta no tiene lema El poeta le busca todas las vueltas a Roma rema que te rema rima que te rima de ramo en ramo El poeta puede volar por los aires y estrellarse en el cielo. Acaso entonces se da cuenta: su poema ha llegado a su ocaso.