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Qué será, será (No sé lo que digo, pero para ti lo escribo)

Publiqué esta entrada en mi blog sobre Vietnam porque habla de mi experiencia allí, pero creo que su verdadero sitio está aquí, en el mar de Ulises.

Qué será, que será (no sé lo que digo, pero para ti lo escribo)

El tren nocturno atraviesa las calles
de Hanoi y la detiene por unos segundos
una luz atropella el silencio
la ciudad y el tiempo congelados

Hablar de ti y del tiempo
de lo oscuro de una luz,
de lo claro de una noche,
de adivinarte y acertar

Observo los reflejos de Hoan Kiem
hay insectos disfrazados de luces
que bailan en el agua.
brillan como recuerdos,
flotan como tu cuerpo en mi memoria.
hay destellos en este mar inventado,
en este amar soñado
son olas de ciencia ficción
que rompen en la orilla del deseo.

Un viejo violinista vietnamita
me invita a cantar en el lago:
Qué será, será...

(Eso mismo me pregunto yo de vuelta a casa)

Comentarios

Miguel Cobo ha dicho que…
Hasta aquí llegan los reflejos de Hoan Kiem. Una luciérnaga brilla con tu recuerdo a miles de kilómetros.

Hay mucha belleza en estos versos y alguien se habrá dado cuenta entre tanto silencio.

Por lo demás, como cantaba Sabina,

... ruido intolerable,
ruido incomprendido.

Ruido de frenazos,
ruido sin sentido,
ruido de arañazos,
ruido, ruido, ruido.

Un abrazo, hijo
Alfonso C. Cobo Espejo ha dicho que…
Gracias papá. Tus comentarios siempre son balsámicos. Me hacen sentir que estás cerca. Un fuerte abrazo.

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Veo en un pequeño recuadro
que ahora eres amiga de
Brian y Marcella
y que a las nueve de este otoño
irás a beber melancolía
de once grados con Luis.

Descubro que te gusta
pisar los charcos
cuando llueve
y que detestas los inviernos
en abril.

Aunque ya no hablo contigo,
conozco tu ciudad actual
y recuerdo cuál fue tu origen,
que cumples años en diciembre
y te gusta prender fuego
al calendario si te arrastra
la nostalgia en primavera.

Últimamente has viajado a Lisboa,
intuyo que te mecen los tranvías
y te seducen los viejos cafés
color sepia.
Lo sé por tu fotografía
en aquella calle de Bruselas,
donde Magritte fumaba en pipa dorada.

Sueles cambiar de cara a menudo,
me divierten tus gafas de sol
en noviembre
y disfruto con tu colección de sonrisas
o el último vestido azul
que guardas en tu perfil.

Vuelves a estar soltera,
aunque te acompañan ciento veinte
comentarios por debajo
dándote ánimos
y diciendo que él era un idiota.

Aún tiritas cuando alguien te habla
del pasado.
Por eso has borrado mi felicitación
de cumpleaños
y ha…

Constelación KTM

Por las noches hay perros
con la mirada azul
solo la luz de sus ojos
desafía a la oscuridad
de las calles de este valle,
-ciudad de ciudades-
que duerme, sueña y despierta
rodeado de montañas fugaces
que, como estrellas,
aparecen y desaparecen
según los deseos de las nubes.

Instantánea nocturno-sonora de verano en Katmandú

Los aviones vuelan por la noche en Katmandú
como si volaran más cerca todavía
de lo que vuelan.

Los cláxones suenan por la noche en Katmandú
Como si sonaran más cerca todavía
de lo que suenan.

Los perros ladran por la noche en Katmandú
como si ladraran más cerca todavía
de lo que ladran.

Las ranas croan por la noche en Katmandú
como si croaran más cerca todavía
de lo que croan.

Los grillos grillan por la noche en Katmandú
como si grillaran más cerca todavía
de lo que grillan.

La lluvia cae por la noche en Katmandú
como si cayera más cerca todavía
de lo que cae.