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Poemas para un "des"mayo

I.

El roce hace el cariño
y también la herida

II. Botiquín de segundos auxilios

Ahora que se han despegado las tiritas,
que caducó el bote de mercromina
y que el agua ha dejado de estar oxigenada,
vuelve -si eres tú-
o aparece -si eres otra-
porque nada decía el prospecto
sobre los efectos secundarios
de tu ausencia.

Comentarios

Miguel Cobo ha dicho que…
Ahora que lo dices, ¿por qué solo nos ofrecen botiquines y manuales de primeros auxilios?

Al final siempre terminamos lamiéndonos las heridas.

Abrazo con botiquín de terceros, cuartos... y penúltimos auxilios.
QuietBrown ha dicho que…
Me lo llevo para compartirlo de nuevo, Alfonso... Muy bueno, sobre todo el roce =)
Irene Bebop ha dicho que…
Como los erizos, que cuanto más se abrazan, más se clavan las espinas... El dilema del erizo de Schopenhauer.
(Me creo muy culta, citando a Schopenhauer :P)
También es el dicho aquel de "quien bien te quiere te hará llorar".

Un beso :)
Alfonso C. Cobo Espejo ha dicho que…
Cernuda hace referencia a este dilema en las palabras iniciales de "Donde habite el olvido": Como los erizos, ya sabéis, los hombres un día sintieron su frío. Y quisieron compartirlo. Entonces inventaron el amor. El resultado fue, ya sabéis, como en los erizos.

Un abrazo fuerte, lector@s.
galapaguin ha dicho que…
frotarasme cuando arde, rozaraste cuando tirito

buena ola cargada de túnidos
Kanaima ha dicho que…
Soberbio. Hace que las palabras curen y escuezan al mismo tiempo.
Alfonso C. Cobo Espejo ha dicho que…
Agradezco siempre vuestras palabras. Me emborracho con ellas y la resaca es dulce.

Buenos amigos, buenos. Si me dices soberbio, yo acabo "so"ebrio de alegría.

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Veo en un pequeño recuadro
que ahora eres amiga de
Brian y Marcella
y que a las nueve de este otoño
irás a beber melancolía
de once grados con Luis.

Descubro que te gusta
pisar los charcos
cuando llueve
y que detestas los inviernos
en abril.

Aunque ya no hablo contigo,
conozco tu ciudad actual
y recuerdo cuál fue tu origen,
que cumples años en diciembre
y te gusta prender fuego
al calendario si te arrastra
la nostalgia en primavera.

Últimamente has viajado a Lisboa,
intuyo que te mecen los tranvías
y te seducen los viejos cafés
color sepia.
Lo sé por tu fotografía
en aquella calle de Bruselas,
donde Magritte fumaba en pipa dorada.

Sueles cambiar de cara a menudo,
me divierten tus gafas de sol
en noviembre
y disfruto con tu colección de sonrisas
o el último vestido azul
que guardas en tu perfil.

Vuelves a estar soltera,
aunque te acompañan ciento veinte
comentarios por debajo
dándote ánimos
y diciendo que él era un idiota.

Aún tiritas cuando alguien te habla
del pasado.
Por eso has borrado mi felicitación
de cumpleaños
y ha…

Constelación KTM

Por las noches hay perros
con la mirada azul
solo la luz de sus ojos
desafía a la oscuridad
de las calles de este valle,
-ciudad de ciudades-
que duerme, sueña y despierta
rodeado de montañas fugaces
que, como estrellas,
aparecen y desaparecen
según los deseos de las nubes.

Instantánea nocturno-sonora de verano en Katmandú

Los aviones vuelan por la noche en Katmandú
como si volaran más cerca todavía
de lo que vuelan.

Los cláxones suenan por la noche en Katmandú
Como si sonaran más cerca todavía
de lo que suenan.

Los perros ladran por la noche en Katmandú
como si ladraran más cerca todavía
de lo que ladran.

Las ranas croan por la noche en Katmandú
como si croaran más cerca todavía
de lo que croan.

Los grillos grillan por la noche en Katmandú
como si grillaran más cerca todavía
de lo que grillan.

La lluvia cae por la noche en Katmandú
como si cayera más cerca todavía
de lo que cae.