Ir al contenido principal

Laberinto

Canta El Cantautor
que la respuesta está en el viento
Me susurra la distancia
vestida de refrán
que si yo quiero te olvido
Dicen algunos tan Panchos
que si tú me dices ven
lo dejo todo.
Por desnudarme con verdades
me dicen que tengo alma
de bolero.

Se han hecho añicos los mayos
de cristal
infancia de tortuga,
lenta, feliz y con caparazón
creyéndome a salvo del tiempo
entre playmobiles y hasta legos.

En la isla del tesoro habita
un bombero triste,
alérgico a las llamas
los incendios solo acaban
cuando moja las cerillas con sus lágrimas.

Cortocircuito húmedo,
amor impasible
fuego imposible.

Todo un sinsentido.
No te huelo
No te miro
No te toco
No te pruebo
No te oigo

Para encontrar tu boca
es preciso salir de este laberinto.

(Escritura automática. Medianoche de mayo en Hanoi. Suena "A menudo" Nimri)

Comentarios

Miguel Cobo ha dicho que…
Y cuando la encuentres, entrarás en otro laberinto. Y así sucesivamente, como en el juego de la Oca. Del laberinto al 13. Y vuelta a empezar.

Abrazo paterno desde este laberinto.
Marinus. ha dicho que…
Adoro a esta mujer como actriz, como cantante no la había descubierto pero no está nada mal.
Los cantautores siempre dicen lo que todos estamos pensando y no nos atrevemos nunca a decir.

Entradas populares de este blog

Trece febreros y dos días

Han pasado trece febreros. Trece febreros y dos días. El invierno era entonces distinto. Más largo, más frío. Yo era un joven de secano que buscaba mensajes en el mar. Hoy, trece febreros y dos días después sé que no hay guaridas para náufragos y que no hay náufrago que no busque, alguna vez, una guarida.

Receta para un poema

Un domingo nublado, que sea febrero y tú estés lejos. Tres canciones de Norah Jones, con el volumen no muy alto, para que sepa a complicidad. Una cucharada de invierno, pero pequeña. Tus dos fotos preferidas y una pizca de melancolía. Remover todo suavemente en una cama. Y calentar, calentar a fuego lento debajo de las sábanas. Puede que veinte minutos basten, eso ya depende del gusto de cada cual. Luego, si te apetece, añadir recuerdos con sal y pasear por el Retiro. Importante: no mezclar con alcohol ni humo.

El poeta puede

El poeta puede ver el beso medio lleno o medio vacío El poeta lima El poeta lame El poeta no tiene lema El poeta le busca todas las vueltas a Roma rema que te rema rima que te rima de ramo en ramo El poeta puede volar por los aires y estrellarse en el cielo. Acaso entonces se da cuenta: su poema ha llegado a su ocaso.