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Fin y principio

Echarte el humo a la cara
en algún bar
no será un recurso
de amor quinceañero.

Encender un mechero,
invitarte a un cigarrillo
no será el comienzo de
conversación
de discoteca.

Los ceniceros están huérfanos
de historias de amor.

Así es mejor,
sin excusas.

Tus ojos serán del color
de tus ojos
y tu cuerpo,
un lugar libre de humos.

Comentarios

Sabela ha dicho que…
Sin excusas, mucho mejor. Y disfrutando del olfato, poderoso evocador de recuerdos.
ro ha dicho que…
me-en-can-ta.
urbano, de luces bajas. enhorabuena!! (pero el de los versos y la arena, demasiado dramático...jaja...ya sabes, una de cal...)

un beso enorme, desde un sofá con estufa y manta

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