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Estados de un poema en apuros

Este poema pende de un hilo,
sus versos son un precipicio.
Si no lo agarras, puede caerse.

Este poema se está congelando,
sus versos están fríos.
Si no lo abrigas, será hielo.

Este poema se derrite,
sus versos se consumen como una vela.
Si no soplas, puede diluirse.

Este poema quiere volar,
sus versos sueñan con ser pájaros.
Si no abres tu jaula, nunca despegará.

Este poema quiere aprender a besarte,
sus versos son lenguas que te buscan.
Si no le prestas tu boca, morirá.

Este poema ya ha comenzado a arder,
sus versos queman,
¡Sálvalo!

Comentarios

Calíope ha dicho que…
Ya me he quemado. Me encanta!
Miguel ha dicho que…
Este poema es pura poesía. ¡Salvado está!

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El poeta puede

El poeta puede ver el beso
medio lleno o medio vacío
El poeta lima
El poeta lame
El poeta no tiene lema
El poeta le busca todas las vueltas a Roma
rema que te rema
rima que te rima
de ramo en ramo
El poeta puede volar por los aires
y estrellarse en el cielo.
Acaso entonces se da cuenta:
su poema ha llegado a su ocaso.

Mañana iremos todos juntos a comer croquetas

Estaba en Madrid. Tenía un trabajo bonito y mal pagado. Vivía rodeado de libros, de viejas y de nuevas historias. Esa tarde era un parque y primavera. Una llamada cerró el parque y nubló el cielo. No quiero escribir aquí sobre las lágrimas que recorrieron aquel trayecto de vuelta a casa. Me niego.

Yo escribo aquí sobre el río de generosidad que se desbordaba siempre a tu paso. Me gustaría hablar también de la lluvia. En tu casa diluviaban besos. Yo he crecido regado por tu cariño y tu alegría.

Han pasado seis años y tu río no se seca porque siempre llueves, abuela.

Me gustaría mucho decirte que soy feliz y que mañana, después de misa con zapatos nuevos, iremos todos juntos a comer croquetas.





Tarde de frío

El domingo tirita
cuando se hace de noche
y sabe que su tiempo aquí se acaba.

Bicicletas de invierno
reclaman su condición de juguete de verano
y las manos en el manillar
suplican guantes a Dios.

La lluvia
se presenta en la escena
sin tarjeta de invitación.
La dejan pasar
a pesar de eso.

No hay manual para calles mojadas
cansadas de asfalto
ni instrucciones para sortear
charcos.

Pedales y frenos.
Luces.
Intermitentes.

Algún día el viento
te dirá algo.