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La curiosidad del verano del 78

Dos años después, en el mismo país y casi en las mismas fechas vuelvo a escuchar esa música que me cautivó en una solitaria noche de invierno en Lyon. Recuerdo que ese día me apetecía estar solo. Curiosamente, este fin de semana también decidí quedarme solo. Sí, es curioso. Esta mañana me desperté tarde y me fui al cine privado (que no es otro que mi ordenador). Desde un pequeño pueblo del Loira, descubrí la vida secreta de las palabras, destapé las heridas de la guerra de los Balcanes, viajé al Mayo del 68 francés acompañado por Bertolucci y sus Soñadores. Al despertar revolucionario, siguió el drama del tráfico de drogas en Colombia. Después, volví a Europa para decirle adiós a Lenin.
Se puede viajar muy lejos y de formas muy diferentes y la melodía de una canción puede repetirse donde menos te imagines.

(Summer 78-Yann Tiersen)

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
la musique...
Anónimo ha dicho que…
Ya lo dijo Ernesto Sábato: "Siempre es levemente siniestro volver a los lugares que han sido testigos de un instante de perfección".

PS. No more 34 man :P

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El poeta puede

El poeta puede ver el beso
medio lleno o medio vacío
El poeta lima
El poeta lame
El poeta no tiene lema
El poeta le busca todas las vueltas a Roma
rema que te rema
rima que te rima
de ramo en ramo
El poeta puede volar por los aires
y estrellarse en el cielo.
Acaso entonces se da cuenta:
su poema ha llegado a su ocaso.

Mañana iremos todos juntos a comer croquetas

Estaba en Madrid. Tenía un trabajo bonito y mal pagado. Vivía rodeado de libros, de viejas y de nuevas historias. Esa tarde era un parque y primavera. Una llamada cerró el parque y nubló el cielo. No quiero escribir aquí sobre las lágrimas que recorrieron aquel trayecto de vuelta a casa. Me niego.

Yo escribo aquí sobre el río de generosidad que se desbordaba siempre a tu paso. Me gustaría hablar también de la lluvia. En tu casa diluviaban besos. Yo he crecido regado por tu cariño y tu alegría.

Han pasado seis años y tu río no se seca porque siempre llueves, abuela.

Me gustaría mucho decirte que soy feliz y que mañana, después de misa con zapatos nuevos, iremos todos juntos a comer croquetas.





Tarde de frío

El domingo tirita
cuando se hace de noche
y sabe que su tiempo aquí se acaba.

Bicicletas de invierno
reclaman su condición de juguete de verano
y las manos en el manillar
suplican guantes a Dios.

La lluvia
se presenta en la escena
sin tarjeta de invitación.
La dejan pasar
a pesar de eso.

No hay manual para calles mojadas
cansadas de asfalto
ni instrucciones para sortear
charcos.

Pedales y frenos.
Luces.
Intermitentes.

Algún día el viento
te dirá algo.