Entra un aire tan agradable por la ventana, aunque se aproxima tormenta. Huele a tormenta, como esas de cuando era pequeño en el pueblo de mis abuelos. Estas noches son tramposas. Tramposas y traicioneras, porque te hacen recordar. Hace poco más de un año aterrizaba en Lyon repleto de miedos e ilusiones. Ahora estoy en Córdoba con Bob Dylan, la oscuridad de mi cuarto y la pantalla de este ordenador. De este ordenador donde escribo esta sucesión de letras que tú leerás o no. Cómo elegir una palabra que defina el momento actual. He subido a muchos trenes en este último año, he volado, he soñado. Mi trasero inquieto me pide que vuelva a volar, esta vez no tan alto. Me pide que me quede en el centro. Que me quede en Madrid. En mi primera semana por la capital, buscando piso, he comprendido porque a las bocas del metro se les llama "bocas" del metro. Se llaman así porque, si te descuidas, te engullen, te comen sin que nadie haga nada por evitar este ritual. Cada día se ven en el s...