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Mostrando las entradas etiquetadas como Ciudades

Yo la vi (Micropoemas del Japón)

Era invierno. Ellas paseaban, entre tímidas sonrisas, por aquel templo cercano al bosque de bambú. La paz existe. Yo la vi. Kyoto, febrero de 2014.

Mantigue

Hay unos pescadores que viven en Mantigue. Son apenas cincuenta. Mantigue es una isla pequeña de Filipinas. Para los turistas, Mantigue es el paraíso. Baños de agua azul cristalina, reposo de arena blanca, peces y corales de colores. Los turistas suelen quedarse un día. Algunos, quizás dos. Para los pescadores, Mantigue es una isla pequeña. El agua cristalina es el primer paso para salir a pescar; la arena blanca, un lugar donde aparcar la banca; y los peces, su alimento básico. Los pescadores viven allí desde hace cuarenta y cinco años. Algunos, quizás más.

Sinfonías (o 18 de Octubre en Hanoi)

Amanece la ciudad cuando yo despierto. En mi habitación suenan las melodías de Satie gymnopedies y gnossiennes se entremezclan con el ruido de ahí afuera, ese que atraviesa todas las mañanas mi ventana. Suenan las melodías de las motos, banda sonora original del lugar. Son las sinfonías de la vida, las que la hacen especial, bella y caótica. Como tú.

Como loco

Nadie hablará de nosotros si no hallamos puerto, hay congelados derretidos y gente que muere de frío, hay abogados y aguacates no son lo mismo en mi idioma unos defenderán a un acusado, otros intentarán salvar a una ensalada qué aliño más raro estos versos improvisados repletos de incertidumbres y confusión ¿quién fue Confucio? no me digas cuánto sabes, háblame de tus carencias porque juntos podemos hacer puzzles y dibujar nuevas piezas sin ser tu peón sin saber yo jugar al ajedrez está claro que quieren hundir la flota D2 tocado, 4C hundido juegos de tablero ¿quién es quién? ¿tengo edad para jugar? ¿tengo edad para aprender a perder, para saber cómo ganar incluso perdiendo? Madurez,hay en las manzanas y manzanas en los bailes de los huertos con viento ¿existe un límite de tiempo para el tiempo? ¿puedo ser yo mismo sin ser yo mismo? dicen que tus labios son veneno y si los toco, no quiero antídotos quiero riesgo y a la vez peco de cobarde para quién escribo ¿es mi ego lo que muevo? pod...

Qué será, será (No sé lo que digo, pero para ti lo escribo)

Publiqué esta entrada en mi blog sobre Vietnam porque habla de mi experiencia allí, pero creo que su verdadero sitio está aquí, en el mar de Ulises. Qué será, que será (no sé lo que digo, pero para ti lo escribo) El tren nocturno atraviesa las calles de Hanoi y la detiene por unos segundos una luz atropella el silencio la ciudad y el tiempo congelados Hablar de ti y del tiempo de lo oscuro de una luz, de lo claro de una noche, de adivinarte y acertar Observo los reflejos de Hoan Kiem hay insectos disfrazados de luces que bailan en el agua. brillan como recuerdos, flotan como tu cuerpo en mi memoria. hay destellos en este mar inventado, en este amar soñado son olas de ciencia ficción que rompen en la orilla del deseo. Un viejo violinista vietnamita me invita a cantar en el lago: Qué será, será... (Eso mismo me pregunto yo de vuelta a casa)

Laberinto

Canta El Cantautor que la respuesta está en el viento Me susurra la distancia vestida de refrán que si yo quiero te olvido Dicen algunos tan Panchos que si tú me dices ven lo dejo todo. Por desnudarme con verdades me dicen que tengo alma de bolero. Se han hecho añicos los mayos de cristal infancia de tortuga, lenta, feliz y con caparazón creyéndome a salvo del tiempo entre playmobiles y hasta legos. En la isla del tesoro habita un bombero triste, alérgico a las llamas los incendios solo acaban cuando moja las cerillas con sus lágrimas. Cortocircuito húmedo, amor impasible fuego imposible. Todo un sinsentido. No te huelo No te miro No te toco No te pruebo No te oigo Para encontrar tu boca es preciso salir de este laberinto. (Escritura automática. Medianoche de mayo en Hanoi. Suena "A menudo" Nimri)

Vendredi nuit

Pienso en acantilados y en precipicios, en el filo de la navaja, en el tiempo y en ti. Todo da vértigo. ¿Tengo miedo a las alturas? Puede ser, porque las cumbres más escarpadas están a ras de suelo y no en Saturno. A millones de años luz no hay ratas por las aceras como en esta ciudad que llueve lenta, de madrugada. ¿Hay que tener algo roto para escuchar crujidos? A veces tirito y no hace frío. Escuchando "Crujidos" , de Nacho Vegas.

Sal de Madrid

Las calles de la capital están saladas. El asfalto, las aceras, se cubren de pequeños granos blancos para combatir copos blancos anunciados en los mapas por los hombres del tiempo. Sal de Madrid, ¿serás una invitación discreta para que me marche de aquí?

Una historia-estufa (invierno en Madrid)

Me apetece contarte una historia que te abrigue este invierno. Una historia-estufa que te arrope en una oscura tarde de diciembre en Tribunal o en un frío amanecer de enero en Noviciado. Quiero escribirte una historia con mis guantes y bufandas cobijándote del frío mientras esperas el autobús de vuelta a casa en Atocha. Podría quizás susurrarte una historia de osos, que hibernan en cuevas secretas, ajenas a los túneles del metro de Bambú. Me apetece soplarte (vapor, vapor) si tus dedos se congelan esperando al semáforo en verde en Gran Vía. Me apetece contártelas, pero no sé por dónde empezar. Mientras lo pienso, escucho al termómetro estornudar por la llegada de los números pequeños en la próxima estación.

Porto

Me he despertado con resaca en una ciudad con niebla. ¿O es la resaca la que me hace despertar con niebla en esa ciudad?

Estambul

Un año después te veo azul, Estambul, a través de los cristales del tranvía nostálgico que te recorre. Recuerdo tus medusas mágicas en Yerebatan, el sonido del agua entre luces y sombras. Recuerdo tu inmensidad desde Gálata, las orillas del Bósforo y ese gran puente que cruza a Asia a velocidad de crucero. Recuerdo tus mezquitas, tus rezos, tu gente y tus ruidos. Recuerdo tu mar Negro, tus kebabs y el sueño de Sinbad con aromas a bazar.

Bruselas

Aquí casi siempre llueve, los paraguas están cansados Aquí, los idiomas viajan en metro "E vero", "really?","c´est pas vrai" Aquí hay un círculo de estrellas, flotan sobre un mar oscuro Aquí sueñan los poetas olvidados, en busca de ciudades con rima Aquí hiberna el verano.

Córdoba

Esa sensación extraña de no saber dónde estás Ese sol andaluz que entra por la ventana de un cuarto abandonado Esas sábanas desordenadas de una cama anhelada Esa canción de Sabina donde habita el recuerdo Esa familia añorada que brilla siempre en el sur Y esa maldita maleta gigante, cargada de miedos e ilusiones

Paris

Un hombre se asoma a un balcón, es un piso alto, se puede ver toda la ciudad. En sus manos, sostiene una pequena taza de café. El hombre está en pijama, aunque lleva también un abrigo por encima. Aprieta la taza de café contra su pecho, mira al frente. Está nevando en París

Sin rumbo

Calmantes para amantes en el fondo del Sena Sedantes para suicidas en el Malecón Bicicletas para soñadores en Florencia Góndolas para palomas sin alas en Piazza San Marco Niebla en Hyde Park. Todo está borroso. Busco refugio en rincones sin luz de la Judería y, cuando me baje del tren, quiero ver la Giralda. Las instrucciones del juego están en callejones sin salida.