Ir al contenido principal

Desperdicios de papel



"Últimamente ando algo perdido", Ismael Serrano

Últimamente me siento vacío,
como un parque cuando llueve.

Concibo las canciones
como autobiografías de poeta obtuso,
sin gran angular:
melodías de febrero gris.

Por las noches siempre es invierno,
se enredan las cadenas de madrugada
y me siento títere del destino.
Deshilachado,
seco y lluvioso al mismo tiempo.

Mis cuadernos se mueren de sobredosis
de tinta mal gastada.
Me sobran los domingos tristes.
¿qué hacer con tantos desperdicios de papel?
¿no puedo cancelar la incertidumbre?

Comentarios

Marinus. ha dicho que…
domingos tarde que no deberían existir, por lo menos para la gente que escribe, jajaja
Siempre me hizo mucha gracia el videoclip del jovenzuelo de Ismael
JOAN ha dicho que…
Otra vez gran poema... Me he perdido por cada palabra, por cada verso, sintiéndome inmerso en este invierno infinito, en cada minuto de la tarde del domingo!! Especialmente identificado con:
"Concibo las canciones
como autobiografías de poeta obtuso,
sin gran angular:
melodías de febrero gris."

Abrazos barceloneses!!
Unknown ha dicho que…
Si provoco algún tipo de sentimiento cuando escribo, las melodías suenan mejor y febrero se colorea. Sonrío con vuestros comentarios.

Gracias.

Entradas populares de este blog

Trece febreros y dos días

Han pasado trece febreros. Trece febreros y dos días. El invierno era entonces distinto. Más largo, más frío. Yo era un joven de secano que buscaba mensajes en el mar. Hoy, trece febreros y dos días después sé que no hay guaridas para náufragos y que no hay náufrago que no busque, alguna vez, una guarida.

El poeta puede

El poeta puede ver el beso medio lleno o medio vacío El poeta lima El poeta lame El poeta no tiene lema El poeta le busca todas las vueltas a Roma rema que te rema rima que te rima de ramo en ramo El poeta puede volar por los aires y estrellarse en el cielo. Acaso entonces se da cuenta: su poema ha llegado a su ocaso.

Receta para un poema

Un domingo nublado, que sea febrero y tú estés lejos. Tres canciones de Norah Jones, con el volumen no muy alto, para que sepa a complicidad. Una cucharada de invierno, pero pequeña. Tus dos fotos preferidas y una pizca de melancolía. Remover todo suavemente en una cama. Y calentar, calentar a fuego lento debajo de las sábanas. Puede que veinte minutos basten, eso ya depende del gusto de cada cual. Luego, si te apetece, añadir recuerdos con sal y pasear por el Retiro. Importante: no mezclar con alcohol ni humo.