Ir al contenido principal

Micropoema Táctil

Te escribo poemas con los dedos.
Con-tacto.
Para ti.
Intactos.

Comentarios

Miguel Cobo ha dicho que…
El resto de los versos solo los podrá leer una.
(O una a una)

Cómprate un boli por si acaso.

Un abrazo
Rodolfo Serrano ha dicho que…
Con las yemas de los dedos
Sol en las alturas ha dicho que…
No creo que nos conozcamos. Me encontré con tu Blog por casualidad. Me encanta...

Y Son de mar, bella película que me cautivó.

Estaré por aquí...

Besos...
y besos.
Sol en las alturas ha dicho que…
Será un placer dejarme caer por aquí de vez en cuando.

¿Y qué te ha llevado a Vietnam? Quizá esté preguntando demasiado.

Saludos sureños, Alfonso.

Entradas populares de este blog

Trece febreros y dos días

Han pasado trece febreros. Trece febreros y dos días. El invierno era entonces distinto. Más largo, más frío. Yo era un joven de secano que buscaba mensajes en el mar. Hoy, trece febreros y dos días después sé que no hay guaridas para náufragos y que no hay náufrago que no busque, alguna vez, una guarida.

El poeta puede

El poeta puede ver el beso medio lleno o medio vacío El poeta lima El poeta lame El poeta no tiene lema El poeta le busca todas las vueltas a Roma rema que te rema rima que te rima de ramo en ramo El poeta puede volar por los aires y estrellarse en el cielo. Acaso entonces se da cuenta: su poema ha llegado a su ocaso.

Receta para un poema

Un domingo nublado, que sea febrero y tú estés lejos. Tres canciones de Norah Jones, con el volumen no muy alto, para que sepa a complicidad. Una cucharada de invierno, pero pequeña. Tus dos fotos preferidas y una pizca de melancolía. Remover todo suavemente en una cama. Y calentar, calentar a fuego lento debajo de las sábanas. Puede que veinte minutos basten, eso ya depende del gusto de cada cual. Luego, si te apetece, añadir recuerdos con sal y pasear por el Retiro. Importante: no mezclar con alcohol ni humo.