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Promesas estivales

Prometo conjugar los verbos adecuados
Prometo no mirar los calendarios
Prometo cantarte en francés al oído
Prometo no asustarme de los reflejos
Prometo silbar en los días silenciosos
Prometo despertar un mar en calma
Prometo agitar la espera
Prometo no abrirte la nevera
Prometo callarme al bajar las persianas
Prometo perderme si hallo el camino
Prometo no hacer ruido cuando te duermas
Prometo dibujar siluetas en los sueños
Prometo salirme del guión

Te lo prometo

Comentarios

@Ana_Bermejo ha dicho que…
No sé porqué has clavado la situación en la que me encuentro en el día de hoy, muchas gracias por haber puesto tus palabras en el espacio para 'que yo pudiera encontrarlas' ;-)
Unknown ha dicho que…
Me halaga tu comentario, me alegra que surques por mis mares. Veo por tu blog que eres de la facultad , pero no te identifico. De todas formas, un beso marino. Espero seguir descubriéndote palabras. Si me apuras...te lo prometo
@Ana_Bermejo ha dicho que…
PUes sí soy de la facultad, y la verdad que no sé cómo he dado con tu blog :-S Pero bueno, me alegra dar con alguien que ha compartido, aunque sea en clase ( y a distancia) un trocito d mi vida, aunque quizás no hayamos entablado amistad en esos cuatro años, siempre quedan los buenos recuerdos y los arrepentimientos de no haber hecho algo como por ejemplo, entabalr amistad con más gente.... Pero en los años de carrera no sólo es estudiar, surge muchas complicaciones.... Al menos en mi caso.
Pero bueno, que este no es el caso, me alegro mucho de verte por el espacio y poder seguir esperando tus entradas cuando visito tu blog. Un beso...


Ahh!!!Se me olvidaba, soy Ana Bermejo de Huelva ;-)

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Trece febreros y dos días

Han pasado trece febreros. Trece febreros y dos días. El invierno era entonces distinto. Más largo, más frío. Yo era un joven de secano que buscaba mensajes en el mar. Hoy, trece febreros y dos días después sé que no hay guaridas para náufragos y que no hay náufrago que no busque, alguna vez, una guarida.

El poeta puede

El poeta puede ver el beso medio lleno o medio vacío El poeta lima El poeta lame El poeta no tiene lema El poeta le busca todas las vueltas a Roma rema que te rema rima que te rima de ramo en ramo El poeta puede volar por los aires y estrellarse en el cielo. Acaso entonces se da cuenta: su poema ha llegado a su ocaso.

Receta para un poema

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