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Caprichoso

El lenguaje es caprichoso. Solo un cambio de vocal basta para pasar de ser un tonto simple a acariciarte la cara o convertirme en una estatua humana de un museo itinerante. Puedo también ser la protagonista de una novela de Michael Ende o llorar para contradecir el refrán. Mamo desde el principio. Te lo dice un memo con alma de mimo y corazón de Momo que vive atrapado en un Mumo . El lenguaje es caprichoso. También el azar. Ambos me llevaron a "parir" este blog hace casi ya diez años, un 5 de febrero de 2005. Sirva este "juegopoema" como celebración de esta década llena de experiencias vitales transformadas en versos.

Abuelo Paco

En memoria de mi querido abuelo Paco, que se marchó hace 24 años. Siete años y era invierno. Yo aún no lo sabía. Con esa edad nadie te enseña a escribir la palabra muerte. Así que pinté a mi abuelo en un dibujo: estaba rodeado de sí mismo y podía flotar encima de las nubes. Yo las pinté blancas, sin saber que era un día gris. Hoy tengo ya memoria. Puedo incluso perderla o inventarla. Yo recuerdo a un loco con una bolsa de supermercado en la cabeza. También recuerdo a otro, a las afueras del pueblo. Cigarro en boca, deambula entre la carretera y los olivares. Todo eso fue después, cuando ya no estaba él. Se me olvida el día en que empecé a andar, pero todavía sé mirar de pequeño y levantar la cabeza para ver personas grandes. Yo te encuentro así, abuelo.

Inteligencia artificial

Me comunico con un teléfono inteligente, preparo la comida en un horno inteligente, estudié dentro de un edificio inteligente, a diario me siento en la taza de un váter inteligente y cada vez soy más tonto.

El incendio de una nube

¿Has visto alguna vez el incendio de una nube? Llamaron a los bomberos desde el cielo, pero su teléfono móvil estaba apagado. El fuego nos dejó la noche. (Madrid, un atardecer de este septiembre)

El mundo por Montera

A ras de asfalto se esconde una triste esperanza, la promesa de que su piel ya no pasaría más frío en aquellos países donde perdieron la luz. Se escaparon de demasiados mapas con ilusas ilusiones. Una huida para siempre. Ahora no es posible mirar atrás Han llegado aquí para deletrear de nuevo la palabra traición. Por la noche conjugan el verbo desengaño pegadas a un delgado árbol o a una farola podrida por la complicidad de la rutina que les condena. Qué larga debe ser su noche, cuánto ruido debe haber en cada segundo de su silencio. cuánto silencio deben buscar cuando no dejan de escuchar el ruido sucio del cuerpo desconocido. Cada madrugada los rascacielos son sus zapatos de tacón y el brillo de sus ojos es la niebla.

Tiempo

El tiempo ha de padecer insomnio, tiempo esclavizado que trabaja las 24 horas como aquellas tiendas que nunca apagan las luces por si alguna goma rota, por si algún antojo, por si el depósito del coche una noche de trayecto. No se detiene el tiempo, nunca es domingo ni festivo para el tiempo. No hay contratos a tiempo parcial para el tiempo. Si un reloj se rompe, se ríe el tiempo. Tanto tiempo tiene el tiempo que no tiene memoria y tropieza el tiempo otra vez con la misma piedra porque no se acuerda que ya pasó por allí, que ya pisó por allá y se cayó y otras veces calló el tiempo. No tiene nostalgia el tiempo por el paso del tiempo. Tiene prisa el tiempo. Ayy del tiempo cuando sin voz se queda Ayyy del tiempo cuando sin vos me quedo.

Mensaje de una botella con un mensaje dentro de ella

Soy una botella. Llevo dentro un mensaje que va de mar en mar sin encontrar orilla ni náufrago lector. Soy de cristal, pero las olas no saben romperme. Una vez estuve cerca de una playa, pero el océano vals quiso que siguiera bailando. Aún desconozco el tacto de la arena, su temperatura. Soy una botella y llevo dentro un mensaje.