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Carretera Córdoba-Úbeda

Está ahí el río siempre fiel a su cauce discurre a orillas de la ruta bien sabida los veranos en caravana luego el doble carril del estado del bienestar empiezan a brillar los baches carreteras secundarias coleccionan prostíbulos muertos la balada del camionero es triste sobreviven oasis de cipreses rodeados de olivares es la pista de los que ya no hay tractores y llanura una radio, un botón que sintoniza voces rotas y otras vírgenes la esperanza cubana el misterio de la vida una línea discontinua y, sin embargo, prohibido adelantar.

Precipitaciones

La gente empezó a llover y se inundó la calle de decisiones precipitadas (Haiku a mediados de febrero)

Mantigue

Hay unos pescadores que viven en Mantigue. Son apenas cincuenta. Mantigue es una isla pequeña de Filipinas. Para los turistas, Mantigue es el paraíso. Baños de agua azul cristalina, reposo de arena blanca, peces y corales de colores. Los turistas suelen quedarse un día. Algunos, quizás dos. Para los pescadores, Mantigue es una isla pequeña. El agua cristalina es el primer paso para salir a pescar; la arena blanca, un lugar donde aparcar la banca; y los peces, su alimento básico. Los pescadores viven allí desde hace cuarenta y cinco años. Algunos, quizás más.

Tarde de frío

El domingo tirita cuando se hace de noche y sabe que su tiempo aquí se acaba. Bicicletas de invierno reclaman su condición de juguete de verano y las manos en el manillar suplican guantes a Dios. La lluvia se presenta en la escena sin tarjeta de invitación. La dejan pasar a pesar de eso. No hay manual para calles mojadas cansadas de asfalto ni instrucciones para sortear charcos. Pedales y frenos. Luces. Intermitentes. Algún día el viento te dirá algo.

Gravedad

¿Cómo es el mundo desde fuera de este mundo? Busco a alguien que me responda, que me cuente qué se ve, qué puede oírse. Quiero saber qué siente, -si es que siente algo- que me diga a qué huele, si sabe a algo. No me creo las respuestas aquí, dentro, en este mundo. Dime tú, si estás ahí fuera. Dime tú. Este mundo es gravedad, una fuerza nos empuja hacia el egoísmo y el miedo. Nos convierte en seres frágiles y caprichosos. Dime tú, ¿tiene cura esta gravedad? ¿Cómo es el mundo desde fuera de este mundo?

Claro de luna

Maldigo. Maldigo la palabra bomba maldigo la palabra guerra maldigo la palabra justicia cuando no es justicia maldigo la prostitución de palabras e inocentes maldigo la palabra silencio si hablar es preciso maldigo la palabra si el silencio llama. Maldigo no encontrar el final de la conjugación de maldigo. Lamento. Lamento Siria lamento Egipto lamento Somalia lamento Haití lamento Irak lamento esta lista incompleta que no abandona el etcétera, lamento los puntos suspensivos del olvido. Lamento no encontrar el final de la conjugación de lamento. Siento. Siento repugnancia siento asco siento escalofríos siento impotencia siento repugnancia por nuestra impotencia por nuestra (in)capacidad de reacción siento no encontrar el final de la conjugación de siento. Me entristece. Me entristece la herida me entristece lo ingrato me entristece la cobardía me entristece nuestra cobardía me entristece la complicidad de una boca callada me entristece el l...

Lluvia

Te cuento que aquí suele llover las tardes de agosto. Es una lluvia caprichosa que no repite horario ni vestido. A veces es ligera y suave, otras es feroz e insaciable. No sé si algo o alguien la llama, (es curioso escribir llama en un poema de lluvia) pero sé que viene cuando las nubes se ponen su traje gris oscuro. Sucede a menudo que no le gusta bailar sola y truenan truenos, y relampaguean relámpagos como brillantes teloneros.