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REWIND

Escribo una crónica desde mi ordenador de Sablé a las 21:30 de la noche del lunes 3 de marzo de 2008. Estoy escuchando la radio y pensando cómo resumir los días de vacaciones. Puede que eliminando esta introducción, por ejemplo. Sin embargo, no lo haré así. Anoche llegué a Sablé hacia las 21 horas. Atrás dejé 3 capitales europeas: París, Estocolmo y Viena. El contraste es grande. Cambio de metros, ruido y gente por vacas y silencio. Cada cosa tiene su encanto, aunque a día de hoy me quedo con el perfil urbano. Voy a ir del final al principio. Al final, ya estaba muy cansado y me fui a dormir. Estuve en París con tres amigos. Fuimos a ver el museo de Orsay, pero había mucha gente. Así que nos fuimos a los puestos del Sena. Lupin y Asterix en el bolsillo para futuras lecturas a módico precio. Antes, habíamos salido por la noche a una zona que estaba bastante bien y no era muy cara. Bebimos en un pub brasileño y en una mini disco-pub donde terminamos la noche hasta el primer metro, qu...

Es febrero

La leche fría, olvidada en el microondas, un paseo con sol de invierno. Leo a García Márquez mientras que mi ropa da vueltas y más vueltas. Centrifugado, aclarado... Florentino Ariza intenta olvidar a Fermina Daza a orillas del río Magdalena. Amor y cólera en la lavandería... De madrugada,suena la radio española. Es febrero.

Tren destino Nantes

Se subió en Ancenis. Tenía esa cara infantil que tienen algunas chicas francesas. El cabello largo, frondoso; los ojos grandes, bien abiertos (hasta que decidió dormirse); sus labios eran gruesos, carnosos. Pedían a gritos ser besados. Sin duda, mi "Eva Green" iba en aquel vagón. Terminó de seducirme al abrir su boca para contestar una llamada telefónica. Sus paletas estaban levemente separadas. Era eso lo que la hacía aún más atractiva, su pequeña imperfección. Creo que nos cruzamos alguna mirada esquiva. Sí, de esas que se producen entre dos desconocidos. La perdí de vista cuando una nube de gente se levantó para recoger su equipaje. Habíamos llegado a Nantes

Di-verso

Mis palabras las puedes encontrar en cualquier diccionario Yo, simplemente, las cambio de lugar para escribir estos versos insomnes y confusos

La curiosidad del verano del 78

Dos años después, en el mismo país y casi en las mismas fechas vuelvo a escuchar esa música que me cautivó en una solitaria noche de invierno en Lyon. Recuerdo que ese día me apetecía estar solo. Curiosamente, este fin de semana también decidí quedarme solo. Sí, es curioso. Esta mañana me desperté tarde y me fui al cine privado (que no es otro que mi ordenador). Desde un pequeño pueblo del Loira, descubrí la vida secreta de las palabras, destapé las heridas de la guerra de los Balcanes, viajé al Mayo del 68 francés acompañado por Bertolucci y sus Soñadores. Al despertar revolucionario, siguió el drama del tráfico de drogas en Colombia. Después, volví a Europa para decirle adiós a Lenin. Se puede viajar muy lejos y de formas muy diferentes y la melodía de una canción puede repetirse donde menos te imagines. (Summer 78-Yann Tiersen)

Le retour

El día comenzó sin ser día. Cuando aún las luces no habían sido encendidas en el pequeño pueblo, el primer tren ya iniciaba su camino. Tras una espera de una hora, otro tren, ya con las luces del día dadas, arrancó hasta llegar a la capital parisina. Allí, tras dejar las maletas en la consigna de la estación de Montparnasse, el viajero decidió visitar la casa de unos viejos conocidos. Era una gélida mañana y los cuervos revoloteaban libres y felices en aquel lugar. El resto era silencio. Silencio paradójico en la casa donde sus habitantes tan bien habían hablado antes de quedarse en el recuerdo de una lápida, en el recuerdo de sus versos, de sus obras. Sin embargo, si agudizabas los sentidos, allí podías sentir el aroma de las flores del mal, el desorden ordenado de Rayuela o las melodías sensuales de Gainsbourg: "Je suis venu te dire que je m´en vais". Y el viajero se va, se va volando en busca de tierras más cálidas. Aunque el vuelo se hace esperar mucho, mucho, mucho. El v...

Noche de despedidas (o poema-titular instantáneo)

Los secretos vendidos, ella, ahogada en una playa, en su paraíso y tú, preguntándote el porqué de las palabras