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En la parte trasera

Qué hay detrás del giro de una estrella:
quizás el pensamiento del otro,
de ese que está lejos

Qué hay detrás del espejo roto:
quizás siguen los aleteos de una mariposa
que resiste a la primavera

Qué hay detrás de esas cuatro paredes:
quizás tú espíritu
y la lava blanca del volcán

Qué hay detrás de tu sonrisa:
quizás se esconde el tamaño del mundo
que cabe en tu pequeño bote de perfume

Comentarios

Maru Serrano ha dicho que…
Me encanta Son de Mar. Un pedazo de libro y de historia. Me ha dao alegría ver que tu blog se llamaba así. Saludos de una compi de facultad.
Anónimo ha dicho que…
Esta entrada me pareció la más idónea, quizá por fechas, creo que más por lo que me dice. Aquí está pues lo que te prometí que agregaría. Besos! phj

De vuelta en México, un mes ya ha pasado, ayer, antes, hoy, ¿y luego?
Lyon está tan lejos, 10 horas en avión son mucho más que eso.
Amigos dispersos por el mundo, conocidos que bien sé nunca más veré. El Atlántico, las fronteras, este mundo... ¿y el otro? ¿Dónde está nuestro espacio donde estábamos a salvo de todo lo demás?¿Dónde estamos nosotros?
Ahora impera el redefinirse, no se es lo que se era antes, ni lo que se fue en versión francesa. Hoy se es, ¿qué somos? Ni siquiera quien lo representa lo sabe, así estamos todos.
Tan lejos, tan cerca, opuestos a lo antes dicho, a lo antes vivido, a lo antes creido.
Hoy se es y siendo se intenta averiguar lo que serlo significa. Eso pasa y punto.

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Trece febreros y dos días

Han pasado trece febreros. Trece febreros y dos días. El invierno era entonces distinto. Más largo, más frío. Yo era un joven de secano que buscaba mensajes en el mar. Hoy, trece febreros y dos días después sé que no hay guaridas para náufragos y que no hay náufrago que no busque, alguna vez, una guarida.

Receta para un poema

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