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Minimundos

Esta nueva sección es un viaje alrededor del mundo sin moverte de tu asiento. Cierra fuerte los ojos e imagina que estás inmerso en una de estas situaciones. Algunas veces es algo alegre; otras la tristeza nos embriaga. Como la vida misma

MINIMUNDO ENTRE JALISCO

No sé sabe como, acabé deambulando a altas horas de la madrugada por la peligrosa capital mejicana. Méjico DF era un laberinto lleno de callejones sin salida para mí aquella noche. Recorría las calles en zig-zag, me parecía ir encima de una serpiente que repta sin rumbo. La oscuridad era la única vía de escape en aquel 15 de octubre de 1987. Aturdido por el devenir de los acontecimientos busqué con ansiedad un lugar donde refugiarme y embriagarme para olvidar lo que no cesaba de recordar. Entonces, una música de fondo me indicó que ese era el sitio que yo necesitaba. Me acosté en la barra del sucio bar mientras una panda de mariachis cantaba a la luna (no llena, siempre vacía) una ranchera. Intensa presión la que sentía por lo que encontré a una amante inesperada: la bebida. Innumerables chupitos de tequila borraron el desamor de un corazón, que para el día siguiente ya estaba hueco y sin dueño.

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