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Once

Una vez el mar Una vez Martina Una vez Ulises Una vez el viaje Una vez el misterio Una vez las ciudades Una vez el tiempo Una vez los latidos Una vez la revolución Una vez el amor Una vez y siempre, la poesía. "Once" en inglés significa "una vez" Once son los años que cumple "El primer atún de Ulises" desde que, una vez, comencé a escribir.

Inspiración

Hoy como todos los días he reservado el tiempo necesario para no hacer nada de nada (Raymond Carver). Quiero escribir, al menos, un poema como Raymond Carver, sentarme delante de un cuaderno a perder mi tiempo con la vanidad precisa y el deseo de que tú también pierdas parte del tuyo, lo lamentes después y lances desconsolado un grito de rabia que silencie el aullido de Alan Ginsberg. Grita de rabia por no encontrar esos versos limpios y escogidos rimados con maestría, pronunciados y leídos con delicadeza. Aquí no. Esto es un bosque enmarañado de palabras elegidas al azar por aquello que Breton vino a llamar escritura automática; una melodía desacorde, sin ritmo que nada tiene que ver con el acierto y la virtud del bueno de Ludovico. ¿O de verdad piensas que esto es algo que yo he reflexionado? No creo que llegues a ser tan iluso. No busques aquí la gran belleza, Sorrentino. No la busques. No está. Esto es un abuso de la tinta sobre el papel. Palabras que desvirgan...

Los milagros

Frente a la panadería las mujeres venden aguacate al hombre blanco de barba y pelo largo que soy yo Piensan las mujeres que me parezco a Jesucristo, me lo dicen entre risas mientras colocan en una bolsa pequeña, transparente, azul y blanca los tres aguacates que voy a comprar para abrirlos después y untarlos en varios de bollos de pan que serán míos en breve por ciento cincuenta kwanzas Me digo a mí mismo que no soy ningún dios, que este lugar no entiende de milagros, que aquí la multiplicación de pan por pan casi siempre es cero y que la moneda con nombre de río de un país que llora oro negro no sabe convertirse en pez.

El náufrago fantasma

“La puerta del sueño parece cerrada para siempre” (Octavio Paz en “Las peras del olmo”) Náufrago fantasma, solo el olvido parece recordarte. Se ríe en tu cara la muerte dejándote vagar sin timón por esta vida que no es vida para ti. Equilibrista de la nada, apenas un hilo invisible te sostiene y maldito ese hilo, a la dignidad ajeno, que te mantiene en pie por las calles de Cuito. Un día tras otro es igual al siguiente en una espiral monótona, salvaje, diabólica. ¿Y la noche? La noche es siempre una parada de autobús abandonada donde ardes, sin que el fuego te queme, en el infierno que te habita.

Ecuación de segundo grado (in) completa

Escuela en ruinas de la aldea de Canana, municipio de Camacupa. Angola, Octubre 2015. Foto: Alfon Cobo Una mañana de lluvia intermitente de octubre. Los estudiantes no están. No hay mesas. No hay sillas. Es la escuela. Vacía y triste. En la pizarra resiste todavía la última lección de Matemáticas. No se escucha a la maestra hablar entre las cuatro paredes de adobe. Tampoco el coro de voces infantiles. Solo a veces las gotas de lluvia sobre el techo de uralita rompen el silencio inmenso. PD: Visité la aldea de Canana el pasado mes de Octubre. La Administradora de Camacupa, municipio al que pertenece esta aldea, inauguraba allí una cantina que tiene como objetivo mejorar las condiciones de vida de sus habitantes, agricultores en su gran mayoría. Durante el acto de inauguración, un joven soba (autoridad tradicional angoleña) pidió la palabra. Le contó a la Administradora que la pequeña escuela de su aldea está a punto de caerse y que los niños no pueden ir a clase. E...

Nhaneca

Chibia, provincia de Huila-Angola. Septiembre 2015. Foto: Alfon Cobo Vengo de una tribu blanca del sur de Europa, Nací al lado de un río que se llama Guadalquivir porque un día, de otro siglo, así lo quisieron nombrar los árabes. Ellas pertenecen a una tribu negra del sur de África, Nacieron cerca del río Cunene, entre Namibia y Angola. Desconozco quién puso ese nombre al río y por qué lo bautizó así. Ahora estamos juntos en un espacio pequeño de Chibia, una pequeña ciudad de la provincia de Huila. Ellas acaban de bailar. Yo acabo de sacar la cámara. Nos regalamos una colección de miradas extrañas y curiosas. Yo miro sus peinados, sus pechos desnudos y caídos, su ropa. Supongo que ellas miran mi piel blanca, mi barba, mi ropa. Les pregunto, con un gesto, si puedo disparar. Una de ellas me mira y sonríe. La tribu "Nhaneka" agrupa a un conjunto de etnias agropastoras del suroeste de Angola. Viven a lo largo del curso del río Cunene y la mayor...

El Hotel Girao

Fachada del Hotel Girao. Cuito, Angola. Julio 2015. Foto: Alfon Cobo. Cada vez que pasaba frente al Hotel Girao me detenía a mirar sus heridas, me gustaba imaginar sus historias de antes, durante y después de la guerra, hacerme preguntas sobre las historias de vida y de muerte que sucedieron en sus habitaciones y desde sus habitaciones: secretos, amores, reuniones, infidelidades, soledad, crímenes, traiciones, encuentros, desencuentros… ¿cómo era la vida de los huéspedes y trabajadores del hotel en la antigua Silva Porto? ¿serían los trabajadores esclavos de los colonos portugueses? ¿o fueron felices y abrían con orgullo la puerta a los clientes del hotel? ¿y cuando estalló la guerra, qué pasó? ¿en qué momento fue tomado el hotel? ¿Por qué bando? ¿Quién asesinó desde sus ventanas? ¿Quién fue asesinado? Está claro que, durante la guerra, el horror y la muerte se quedaron con la mejor habitación, con las mejores vistas. Es probable que, tras la guerr...