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Entradas

La habitación

La habitación no era muy grande, pero tenía una litera extraña, más grande de lo habitual. Tanto en la parte de arriba como en la de abajo podían dormir dos personas sin estar apretadas. O apretadas. Eso ya depende de las personas que allí durmieran. Tenía una ventana. Una ventana antigua, propia de las viejas viviendas de aquella ciudad francesa. Daba a un pequeño patio interior. Cuando la abrías, chirriaba. Enfrente había otra ventana. En ocasiones,se asomaba a ella un espía inesperado. Era un pequeño gato que, aunque parecía inofensivo, parecía que quisiera controlar cada uno de nuestros movimientos. Pero volvamos dentro. La habitación tenía un armario (lleno ya de su ropa)y un escritorio (lleno ya de sus cosas, lleno ya de mis cosas). También había un pequeño espejo. Me gustaba su reflejo. Podía verla dos veces. La pared se llenó de postales. Un día, era ya verano, se despegaron algunas y cayeron al suelo. Pocos días después, la habitación se quedó vacía; y su ventana, cerrada. Sól...

Vacances

Quizás el estío provocó el hastío. Quizás. Ulises navegó en busca del atún por océanos profundos de otras latitudes. Navegó lejos. Y salió a flote. Es otoño, aún no se han caído las primeras hojas, pero el mar vuelve a estar revuelto. Ulises ha vuelto.

Retrouvailles

Nos hemos perdido en mapas con límites, nos hemos perdido en callejones con salida, nos hemos perdido en autopistas de peaje, ¿y si nos encontramos? en países sin fronteras y aduanas, en carreteras secundarias, en la orilla de una playa.

It shouldn´t happen to a dream

Tu respiración susurra mi pecho, es cálida nuestra cama sin sábanas, nuestros cuerpos sin ropa reclaman más calor. -Calor,amor, calor, amor, calor, amor- En un breve intervalo se funden en uno solo, y nuestra habitación es una isla, un trozo del paraíso que nos separa del resto del mundo. Y entonces me despierto. Esto no debería sucederle a un sueño

Hipótesis sobre un ramo de flores

Hay un ramo de flores en las vías del metro de Cuzco. Permanece intacto desde hace unas dos semanas, ajeno a las idas y venidas. Son varias las hipótesis que se barajan en torno a él. Entre el murmullo de la gente, escucho a un joven decir: "el asunto está muy claro. Se trata de un suicida enamorado o de un enamorado suicida".

Cartas de arena

Mi amor, Te escribo desde las lejanas playas de Zanja Honda, Uruguay. Allí, al país con nombre de río me llevó el destino. Buscaba un lugar donde las mareas y el vaivén de las olas me hicieran renacer. Es bonito este lugar y las gentes de la región, muy amables y acogedoras. Supongo que, al ser nuevo aquí, “el náufrago español” me llaman, todo son atenciones para mí. Cuando vayan transcurriendo los días, seré uno más y pasaré inadvertido. Como me ocurrió contigo... Querida, Hoy mismo llegué a la isla de Pascua. Nunca imaginé que me atreviese a llegar a este lugar sin tu compañía. ¿Cuántas veces planeamos juntos este viaje? Al principio me sentía incapaz, pero luego pensé en imaginar que tú estabas a mi lado y así estoy haciendo. Los chilenos me miran con recelo. Deben pensar que estoy loco, pues me paso todo el día haciéndote fotografías para nuestro álbum. Sin embargo, al revelar los carretes, tú no apareces... Mi vida, No sé si te llegara esta carta. El sistema de correos funciona ...

Deseo...

que no desaparezcan las marcas de tus besos, que el viento no se canse de soplar, que tu ropa interior sea mi almohada, que las olas no se olviden del mar, que tu manual venga sin instrucciones, que naveguen mis versos sin timón, que la distancia sea tu ombligo. PD: En los tranvías... Todo esto deseo en los tranvías llamados deseo.