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Un mar de felicidad

Ulises vivió estos meses ausente en un mar de felicidad, donde sólo había espacio para atunes gigantes, para besos de lagarto, para habitaciones compartidas sólo por los dos. Rincones sólo para nosotros, paseos por la ciudad que vio nacer nuestra historia, crepas dulces o saladas, helados en Terreaux o un sandwich del Subway. Desayunos, comidas y cenas juntos. El cine, el mundial, una película, Friends. México, España, Francia, un solo lugar para los dos. Ahora me siento vacío, pero reboso de felicidad con tan sólo recordar uno de los segundos que pasé a tu lado. Nos esperan rutas inesperadas por senderos ya caminados aunque no por nosotros dos juntos aún. Somos dos viajeros en el tiempo destinados a reencontrarnos algún día (más pronto que tarde). Para ti

Huir del tiempo

Y apareció Aute con esta bella canción y me hizo pensar en lo rápido que pasa el tiempo. Quisiera hacer como los relojes de esta canción y huir, escaparme del paso del tiempo. Y congelar el momento actual, y que la vida fuese eterna en cinco minutos... Era la noche como un suave infierno de diablos borrachos cantando a la luna de Tepoztlán. Bajo el sombrero de un árbol de estrellas brotaban corridos de amores quemados bajo el volcán. Cuando llegaste, de pronto una luzde luna escarlata cayó en cataratadesde una pirámide. Sobre tu pecho colgaba una cruz y como un consuelo arropaba tu duelo el calor de una clámide. Y nos dijiste: "permítanme,voy a quedarme cinco minutos, cinco minutos, los que me quedan, y olvido el luto,cinco minutos, cinco y no más". Y esos minutos tomaron tequila, cantando, riendo, llorandoa la luna de Tepoztlan. Y los relojes huyeron del tiempo cuando alguien te dijo: "Señora,las diosas nunca se van". Y despertaron al amanecer perdidos arrojos en t...

El crucero

Escultora de luz y sombra en el laberinto tricolor del mundo Un amor recuperado, el crítico literario, asesinado La belleza tiene mil caras para huir de la suburbia y poblar campos de ceniza. Será el principio de un nuevo crucero donde habrá nuevos viejos pecados

Fuimos lo que fuimos

A veces, las letras las pone otro. Jorge Drexler llegó a una de las playas donde el mar acuesta su son. Esta canción dice tantas cosas... Porque entre el lunes y el martes, me sobra tiempo para necesitarte Porque me miento si digo, que tu mirada no fue mi mejor testigo Porque aunque ya no me duelas, a veces busco tu nombre en mi chistera Porque aún no vino el olvido, para llevarse el último de tus abrigos Por los besos que aún nos quedan en la boca por los miles de homenajes que nos dimos por nadar y no guardar nunca la ropa por los dedos juguetones del destino porque fuimos lo que fuimos, porque fuimos lo que fuimos... Porque puesto a confesarte, aún le tengo miedo a tenerte delante Porque en cuanto me descuido, me atropella algún recuerdo en el pasillo Porque no puedo negarte, que te quise sin querer y más que a nadie Porque mi doctor previno, que para este corazón estás prohibido

La intrusa travesía

Hay un nuevo detective en la ciudad que dice ver otoños en primavera, que rebusca tras la verdad literaria, busca el más allá de las palabras y se inventa una batalla a la que nunca fue. Un refugio le espera en la casa serenada, descubridora de secretos donde se esconde el signo del infinito y la felicidad y una pintura convulsa lo dejara desnudo

The man who sold the world

El hombre que vendió el mundo no dio tiempo a que las llamas le iluminasen, no esperó la llegada de primavera, se refugió en las flores del mal de poetas malditos, virtió versos sobre copas de alcohol. El hombre que vendió el mundo se embriagó de desconfianza, se dejó comer por los lobos, se apostó el azar con el destino y puso fecha de caducidad a la vida

Son de Laguillo

...unas cuantas sesiones de cine me han hecho echar la vista atrás. Estoy seguro, que algún día, cuando deje Lyon, sentiré algo parecido a lo que escribí un día de verano cuando me marchaba de Sevilla. Sé que siempre voy a ser capaz de abrir puertas con la ayuda de la imaginación y que, siempre que pueda, lo traduciré en palabras... Hoy me tocó aterrizar en Sevilla solo. Se trató de una visita fugaz, efímera, sin tiempo para ver a nadie, pero no por ello sin tiempo para acordarme de muchas cosas, para fijarme en muchos lugares comunes y no comunes, compartidos o sin compartir. Sí, hoy estampé mi firma en un puñado de folios que aseguran oficialmente que Alfonso Carlos Cobo Espejo viajará con destino Lyon el próximo martes 6 de Septiembre. No me lo creo, pero cada vez esta más cerca esta aventura y es más real. Tengo miedo, la verdad. Para que voy a engañaros. Pero del miedo se aprende y del miedo uno se desprende. De paseo hacia el rectorado, mi memoria se acordó de mil recuerdos, de m...